Si
hacemos la analogía con el atletismo, podemos decir que Uruguay es un
fondista en el Mundial. Partió regulando ante Egipto, apuró el tranco
ante Arabia Saudita y metió con todo ante Rusia, al que batió por 3-0 en
Samara, para meterse de forma invicta a los octavos de final de Rusia
2018.
La
Celeste pegó de entrada ante los anfitriones, porque a los 10 minutos
ya estaba celebrando, gracias a un brillante tiro libre rasante de su
máxima figura, Luis Suárez, quien se matriculó con su segunda conquista
en el certamen planetario.
Todo
le costaba al equipo de Stanislav Cherchesov, que ante su primer
apretón potente, mostró todas sus falencias, porque a los 23’ el meta
Igor Akinfeev otra vez tuvo que ir a buscar la pelota adentro de su
arco, tras un disparo de Diego Laxalt que rebotó en Denis Cheryshev.
Tanto
le dolía a los locales jugar con los sudamericanos, que en los 36’
volvieron a sufrir, ahora por una expulsión, ya que el lateral derecho
Igor Smolnikov se fue antes a las duchas por doble amarilla.
En
la segunda parte Uruguay salió a “bancar el partido”, como dicen en
Montevideo y sus alrededores, porque manejó la pelota y también dejó que
los rusos se fueran encima, aunque con muy pocas armar no podían
hacerle daño al equipo del Maestro Tabárez.
Uruguay
ganó el Grupo A con nueve puntos, campaña perfecta, porque además marcó
cinco goles y no le hicieron ninguno. Esperan su rival en octavos, al
igual que Rusia.
Arabia
Saudita de Juan Antonio Pizzi y Egipto, los otros equipos de la zona.
Bien gracias, ya están haciendo el check in para volver a sus países.