Una
querella criminal contra quienes resulten responsables por los delitos
de homicidio imprudente con resultado múltiple, incumplimiento de
deberes militares y delitos contra la seguridad de la aeronavegación
interpuso ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas la pareja de
Mauricio Javier Pérez Osses, cabo primero de la Fuerza Aérea de Chile,
quien viajaba como tripulante a bordo del avión Hércules C-130, junto a
otros 37 pasajeros, en la tragedia aérea ocurrida el 9 de diciembre de
2019, cuando la aeronave se dirigía hacia la Base Aérea Presidente
Eduardo Frei Montalva, ubicada en la Antártica chilena.
En
el documento se detalla que la víctima –de esta acción penal- se
embarcó en Santiago rumbo al continente blanco, haciendo escala en la
capital regional de Magallanes, vuelo cuyo objetivo era el apoyo
logístico entre la Base Aérea Chabunco y la base antártica. Tras poco
más de una hora del despegue, a las 18.13 horas se perdió toda
comunicación cuando volaba sobre el Mar de Drake. Tras un operativo de
búsqueda, el 12 de diciembre se hallaron restos de la aeronave, a 27
kilómetros de la última ubicación reportada. A raíz de ello, el Servicio
Médico Legal constató el fallecimiento de Mauricio al encontrar restos
que permitieron su identificación.
Además,
se detalla que existirían presunciones vehementes que el resultado
múltiple de pérdida de vidas humanas se habría originado en causas o
factores ajenos a la tripulación, puesto que todos antecedentes
indicarían que la tragedia se produjo por un colapso súbito del material
de vuelo, es decir por alguna condición preexistente que generó algún
desperfecto catastrófico en pleno vuelo o bien por el ingreso a la
aeronave de elementos peligrosos que dañaron su estructura de forma
masiva.
“Todo
indica que la aeronave colapsó en pleno vuelo y no al supuestamente
estrellarse en la superficie del mar, puesto que de haberse producido
una caída con el material de vuelo en condiciones de maniobrabilidad, al
menos la tripulación habría dado un aviso accionando los comandos de
comunicación que son de ejecución instantánea”, reza la querella,
complementando que “en atención a los antecedentes que se manejan,
puestos en declaraciones públicas de la máxima autoridad de la FACh, es
que sostengo la existencia de conductas constitutivas de delito que han
tenido como resultado la muerte de Mauricio, junto a las otras 37
personas a bordo de la aeronave siniestrada”.
En
ese contexto, se solicita que deben buscarse en los elementos externos a
la aeronave que ingresaron sin control alguno, conforme a la práctica
habitual de la FACh en este tipo de vuelos, o bien en condiciones
preexistentes del material de vuelo que habrían provocado el súbito
colapso.
“Se
debe tener en consideración que sin duda alguna, las conductas
negligentes o imprudentes, y aún las eventualmente dolosas, se han
producido todas de manera previa al despegue, es decir antes del inicio
del trayecto entre Base Aérea Chabunco y territorio antártico”, se
detalla, aduciendo que fue en las dependencias de la Segunda Brigada
Aérea, en Pudahuel, donde abordaron los primeros pasajeros “sin ningún tipo de control de pertenencias y equipajes” más que una “inspección visual”.
Debido
a lo anterior, se pide remitir esta información al Ministerio Público
para la realización de las diligencias y asimismo considerar estos
antecedentes en la investigación penal, asegurando que existen
antecedentes para considerar que el principio de ejecución debería
radicarse en la comuna de Pudahuel, de la ciudad de Santiago, donde se
dio inicio del trayecto de la aeronave.