Con una mayoría aplastante, el socialista Álvaro Elizalde será el próximo presidente del Senado durante el 2022.
Elizalde obtuvo 35 votos a favor, mientras el senador Francisco Chahuán recibió 13 votos y el senador Karim Bianchi, un voto.
La
abstención vino de la mano de la senadora Fabiola Campillai, quien
criticó la “negociación” para elegir la nueva mesa directiva de la
Cámara Alta.
De
esta manera, el timonel del PS fue el encargado de colocar la banda
presidencial a Gabriel Boric en la ceremonia del cambio de mando.
Tal
como se había adelantado, el senador por la región del Maule había sido
el nombre que se “negoció” entre gran parte de las bancadas para asumir
la testera.
Esto
último, en desmedro del candidato de Renovación Nacional Manuel José
Ossandón quien debía asumir en el marco de los acuerdos que venían del
anterior periodo parlamentario.
Mayoría aplastante con votos de la UDI y Evopoli
Tanto la UDI como Evópoli decidieron dar la espalda a sus socios de Chile Vamos, entregándole su apoyo a Elizalde.
A cambio el partido gremialista alcanzó la vicepresidencia, que quedó en manos de la senadora Luz Ebensperger.
Según
trascendió, el apoyo transversal se habría dado tomando en cuenta el
desafío de intentar influir en la Convención para evitar que prospere la
propuesta de eliminar el Senado.
A
este nuevo acuerdo se sumó además la Democracia Cristiana, que aseguró
la vicepresidencia del Senado para el próximo año, donde asumirá la
testera el UDI Juan Antonio Coloma acompañado de Francisco Huenchumilla.
En 2024 la testera quedará en manos del PPD, quedando en la vicepresidencia un representante de la derecha.
Recién en el último año de este periodo legislativo RN asumiría la presidencia, acompañado de un representante de la izquierda.
Las críticas de Ossandón
Una
dura crítica realizó el senador Manuel José Ossandón a su coalición
tras las fallidas negociaciones para liderar la Cámara Alta.
El parlamentario, quien era una de las cartas de la derecha para presidir la instancia, reconoció que “humanamente es una lata, pero las cosas hay que tomarlas como son y hay que darle la altura que corresponde”.
Afirmó
que quería asumir la presidencia del Senado porque “tenía un
planteamiento político y habíamos hecho un análisis profundo” y explicó
por qué para él era importante que la derecha presidiera la Cámara Alta
el primer año.
Aseguró
que buscaba que Chile Vamos fuese “un contrapeso con los ultra poderes
que tiene el Gobierno. Con esto se quedó con el parlamento completo y la
constituyente”.
A su juicio la importancia radica en que el Senado es un lugar para “moderar mucho de los arrebatos que pueden tener, por ejemplo, los constituyentes”.