Tal
como se lo anunció al presidente electo, Sebastián Piñera, el 18 de
diciembre pasado, un día después de las elecciones, la Mandataria
Michelle Bachelet confirmó que enviará al Congreso el proyecto de nueva
Constitución antes de que se dé por finalizada su administración.
Aquella
vez, tras el encuentro que ambos sostuvieron, Piñera comentó que
“nosotros estamos de acuerdo en que la Constitución debemos y podemos
perfeccionarla, pero siempre haciéndolo en un clima de unidad, de
colaboración”.
Ayer,
durante una actividad organizada por ONU Mujeres y el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Bachelet dijo que “nos quedan
13 días de gobierno y seguimos trabajando a toda máquina”, junto con
señalar que “hay muchas áreas donde tenemos que seguir avanzando y, por
cierto, antes de que termine el gobierno yo voy a enviar el proyecto de
nueva Constitución”.
La
Mandataria, en todo caso, no sólo ratificó que cumplirá con enviar la
iniciativa al Parlamento -cuya fecha ha sido aplazada en varias
ocasiones-, sino que, además, adelantó un elemento que podría incluirse
en ese texto.
Una
de las novedades que tendría el proyecto sería buscar la igualdad
salarial entre hombres y mujeres, estableciéndola en la Carta Magna.
“Tengo un grupo de constitucionalistas viendo si a propósito de la
Constitución podemos generar alguna indicación que implique que las
mujeres y los hombres tienen que tener a igual trabajo, igual salario.
Esperemos que sea posible”, sostuvo Bachelet durante la actividad,
realizada en el Hotel Crowne Plaza, en Santiago.
Sobre
esta medida, el abogado constitucionalista y ex precandidato
presidencial Fernando Atria (PS) dijo que “en principio, en teoría,
perfectamente podría haber una exigencia constitucional de igualdad
salarial que la asegurara mediante recursos de protección, algo así”.
Sin embargo, agregó que ve esta iniciativa como inviable. “El poder
económico no va a aceptar una regla como esa. Y las reglas que no acepta
el poder económico son reglas que no se pueden dictar en Chile”, comentó.
Plausible
Por
su parte, Javier Couso, también abogado constitucionalista y profesor
de la Universidad Diego Portales, afirmó que “el poder constituyente
puede incluir algo de esta naturaleza”, junto con señalar que, “a mi
juicio, es plausible”. Respecto de realidades similares en otros países,
Couso comentó que “sería algo de constituciones muy recientes, si es
que existiera”.
Bachelet
defendió esta iniciativa sustentándose en cifras sobre la desigualdad
salarial entre hombres y mujeres, números que fueron expuestos en la
ceremonia realizada ayer.
Asimismo,
destacó que traería importantes beneficios a niveles económicos.
“Sabemos que la reducción de las brechas de género en el mercado laboral
generaría importantes beneficios económicos en forma de crecimiento del
Producto Interno Bruto, además de las mejorías en el bienestar
individual”, dijo.
En
el foro, Bachelet también hizo hincapié en la importancia en la equidad
de género a nivel laboral, más allá de la brecha salarial. “Es
necesario avanzar en garantizar condiciones de trabajo equilibradas con
la vida familiar, tanto para mujeres como para los hombres, aumentar la
oferta de cuidado a terceros y, además, proteger los empleos en ese
sector”, indicó.
La Presidenta, además, aprovechó el espacio para destacar el legado de su gobierno en
materia valórica, mencionando la aprobación del Acuerdo de Unión Civil y
la despenalización de la interrupción del embarazo en tres causales.
“El día 11 de marzo este va a ser un mejor Chile que lo que fue el 11 de
marzo de 2014”, dijo.
Desde
Chile Vamos cuestionaron el envío del proyecto de nueva Constitución ad
portas del fin del gobierno de Bachelet, en línea con los
cuestionamientos de algunos sectores de la Nueva Mayoría, que han
señalado que se trataría de una medida testimonial.
“Fue
una bandera de lucha de la Presidenta Bachelet durante su campaña para
su segundo período, y la verdad es que parece ser que no fue tan importante,
porque está mandando el proyecto en los últimos días de gobierno”, dijo
el presidente de Evópoli, Francisco Undurraga, mientras que el timonel
de RN, Cristián Monckeberg, agregó que “nadie se va a negar a ese
debate, pero si hay una idea que fracasó es la de la asamblea
constituyente y de nueva Constitución que la Presidenta quería impulsar
de manera distinta a lo que la institucionalidad plantea y exige”.