“¿Hay un límite? Sí, definitivamente hay un límite, el país
no tiene una capacidad ilimitada para recibir extranjeros, sean de la
nacionalidad que sean, porque, además, es engañarlos. Es, al
final, invitarlos a que terminen viviendo hacinados, en un gueto, en
cualquier parte o ciudad del país y vendiendo cualquier producto en las
esquinas”, afirmó el subsecretario en entrevista con el diario La Tercera.
Ubilla explica que este límite no es numérico, sino que se expresa
“en las medidas que implementa un gobierno en relación a los principios
que toma como orientador”. Ello se expresa en “la decisión que tomó el
gobierno de exigir la visa consular”.
“La estimación que tenemos es que si las condiciones en Venezuela continúan, pueden llegar hasta unos 300 mil a Chile.
Y eso en tan corto tiempo es muy difícil de absorber. Entonces, una
política migratoria responsable tiene que tener esta variable de la
seguridad como elemento importante”, detalló Ubilla.
Consultado sobre si fue un error la implementación de Visa de
Responsabilidad Democrática para luego “cerrar la puerta” a venezolanos,
Ubilla respondió que “aquí no se les han cerrado las puertas y las
cifras que yo he mostrado son categóricas… La Visa de Responsabilidad
Democrática, en los hechos, es una visa humanitaria, porque no les exige
nada más que no tener antecedentes penales. Chile es el único país de
la región que tuvo la visión de poder implementar un sistema para que
viaje la gente”.
Para el Gobierno, esta visa “ha sido evaluada positivamente”. Sobre
la posibilidad de suspender su entrega, Ubilla comenta que “no existe
ningún antecedente al día de hoy que la lleve a eso, pero sí puede
surgir -adelanto yo- que a lo mejor se tiene que tomar mucho más énfasis
en esta fase en una visa de reunificación familiar,
porque ya que tenemos una cantidad importante de venezolanos, a lo mejor
más que nuevas familias uno puede darle una prioridad a la
reunificación de los que ya están”.
Ubilla explicó la necesidad de una coordinación entre países de la
Alianza del Pacífico en esta materia, tal como planteó el presidente
Piñera.
“Si uno compara cifras con lo que pasó hasta ahora en Siria,
estamos hablando que luego vamos a llegar a cantidades de personas
similares. Más o menos las cifras hablan de que en Siria hay seis
millones de personas entre refugiadas, desplazadas en Siria, y aquí ya
se habla de más de cuatro millones de venezolanos (…). La magnitud lleva
a la necesidad de pensar en esta materia de manera regional”, señaló el
subsecretario.