“El objetivo se logró plenamente en todo el país”, indicó el presidente del organismo, Mario Aguilar, quien aseguró que en
los seis días que llevan en huelga, pero movilizados, consiguieron el
“apoyo político y social” que esperaban.
“Nosotros definimos varios objetivos. Uno era que
existiera una alta adhesión al paro, y eso se consiguió plenamente. Lo otro es
que fuera un paro activo, no violento, con presencia en las calles, lo que se
logró en todo el país. También queríamos transmitirle a la ciudadanía que el
paro tiene un motivo que no es reivindicativo, sino que es por nuestra
preocupación por el deterioro de la educación pública y por el abandono en que
la tiene el Gobierno”, asegura el líder gremial.
Eso sí, Aguilar subraya
que la movilización “no es para mejorar nuestro salario”, sino
“para mejorar nuestras condiciones laborales”. “Queremos poder
entregar un mejor servicio a nuestros niños. La ciudadanía entendió
perfectamente qué es lo que estamos demandando”, puntualiza. ¿Algún punto
negativo?
A juicio del docente, el “insólito silencio del Gobierno”.
“Que no exista ni siquiera un pronunciamiento de la ministra (Marcela
Cubillos), que no haya un contacto ni interés, es insólito”, agregó. Según
el dirigente, la titular de Educación “no ha tenido interés” en
conversar para solucionar el conflicto. “Nosotros hemos manifestado en
todos los tonos nuestra disposición de diálogo, nuestra disposición de
sentarnos a conversar, pero hay una ministra ausente. Ni siquiera la hemos
visto, no sabemos si está en Chile”, señala.
Dado que esta semana se discutirán en el Congreso la reforma
al estatuto docente, Admisión Justa y que la ministra Cubillos deberá asistir a
una sesión especial para explicar los cambios curriculares, el gremio docente
acordó movilizarse en Valparaíso el martes.