Compañía de Desminado Humanitario Punta Arenas regresa desde isla Deceit

Durante la mañana del 15 de
noviembre arribó el buque Betanzos con la totalidad de los efectivos de la
compañía de Desminado Humanitario Punta Arenas dependientes del Regimiento N°
10  Pudeto  de la V División de Ejército, unidad que
estuvo cumpliendo funciones en isla Deceit en cumplimiento con los compromisos
del Estado chileno tras suscribir el tratado de Ottawa.

La Compañía de Desminado
Humanitario fue complementada con cuatro efectivos de la Compañía de Ingenieros
Mecanizada N°11 “Tehuelches” de la 4ta Brigada Acorazada
“Chorrillos”, equipo humano que se embarco para ser trasladados a  isla Deceit a principio del mes de octubre,
superando un largo viaje que se dificultado por las condiciones meteorológicas
reinantes en la zona. Es así que una larga preparación y un largo viaje llevo a
los efectivos del Ejército de Chile a desarrollar uno de los principales hitos
dentro de la historia de las relaciones internacionales, cumpliendo en forma
adelantada los objetivos de desminado planteados para el cumplimiento del
mencionado tratado internacional.

El viaje no estuvo exento de
problemas, especialmente por las duras condiciones meteorológicas que
retrasaron el arribo a la isla.  Sin
embargo el proceso de desminado fue un trabajo coordinado y efectivo, en donde
los registros existentes con las ubicaciones de las minas sembradas en 1983 fue
fundamental, al igual que la experiencia previa en tareas de desminado.

El profesionalismo y técnicas
adquiridas por años de estudio y trabajo en diferentes operaciones fue un
factor clave, especialmente considerando lo complejo de estas operaciones de
alto riesgo. Logrando extraer 500 minas antipersonales, en los dos campos
minados que fueron trabajados, en los sectores de las caletas Toledo y
Wilfredo, además de certificar los trabajos previos realizados en caleta Colón.

La comunicación con el puesto de
mando en el Regimiento N° 10 “Pudeto” fue fundamental para llevar un control de
los avances e información hacia el personal desplegado, en donde tuvieron la
oportunidad de tener contacto con sus familiares, información de carácter
critica para el desarrollo de las tareas y los diferentes aspectos que
involucraban la peligrosa operación.

El Cabo 1° Héctor Astorga
Ampuero, recién desembarcando en puerto, 
señaló que “fue fundamental la experiencias previas realizadas,
especialmente durante febrero y marzo a islas Freycinet.  Esta experiencia de 40 días todos sabíamos a
lo que íbamos, aclimatarse al buque fue fundamental pues nosotros somos de
tierra y no de estar embarcados, ocupando los primeros días de aclimatación
para estar preparados para las operaciones. 
Hartos factores en contra como el clima que supimos superar, cumpliendo
el cronograma dentro de lo planificado, siguiendo los protocolos de seguridad
para lograr los objetivos”.

Para el Cabo 1° Pablo Lehuey
Curinao, quién se desempeñó como comandante de cuadrilla, afirmó que “nos
sentimos como unidad orgullosos y con el corazón lleno de alegría, porque hemos
aportado con un grano de arena. Muchos de nosotros nunca pensamos que seriamos
parte de la historia de Chile, dando termino a esta operación la cual fue muy
compleja y nos sentimos muy orgullosos”.

De esta manera el Teniente
Coronel Alexis Pérez Luco, Comandante de la Compañía de Desminado Humanitario
“Punta Arenas”, que  “la moral del
personal siempre estuvo alta, el puesto de mando en el Regimiento N° 10 Pudeto
en contacto con gente, manteniendo comunicación con las familias.  Las condiciones de habitabilidad y
comunicaciones estuvieron bastante bien considerando la lejanía de la zona, lo
cual nos permitió trabajar de la mejor forma para cumplir con los objetivos
planteados por el Estado de Chile”.

El comandante del Regimiento N°
10 Pudeto, Teniente Coronel Carlos Parra Meier, complemento que “el Ejército de
Chile tiene distintas áreas de acción en el desarrollo de la defensa, pero
también hay otras labores que complementan esta función, como es el caso del
desminado humanitario que es muy relevante que se realizó en el archipiélago de
la Wollaston cuya unidad acaba de llegar a Punta Arenas. Pero además hay una
serie de actividades que van en beneficio de la comunidad, el desarrollo y
conquista de las fronteras interiores como es el Cuerpo Militar del Trabajo que
abre rutas de penetración donde la empresa civil por la lejanía y condiciones
geográficas no se interesa, en esta caso trabajando la Sub Jefatura Zonal del
CMT que conectar el interior de  la isla
de Tierra del Fuego con el canal Beagle”.

La unidad de desminado
humanitario Punta Arenas para el desarrollo de sus operaciones contó con una
constante supervisión del puesto de mando, el cual desde Punta Arenas seguía
cada uno de los factores involucrados en el desarrollo de la operación, siendo
fundamentales en todo este proceso, estableciendo un accionar coordinado en donde
la planificación y desarrollo de cada una de las tareas no estuvo al azar,
permitiendo que cada uno de los 40 hombres llegará a salvo de regreso a
Magallanes continental.

En la actualidad en la Región de
Magallanes se encuentra también en proceso de levantamiento de minas en isla
Nueva con la Partida de Operaciones de Minas Terrestres de la Armada (POMTA),
unidad integrada por miembros del Destacamento Infantería de Marina N°4
Cochrane especializado en el levantamiento de minas antipersonales que se ubican
en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, unidad que también cumplirá los
objetivos dentro del presente año, siendo Chile uno de los primeros países en
cumplir íntegramente los compromisos adquiridos en el tratado de Ottawa.

Es de esta manera que se comienza
a escribir una de las últimas páginas en un largo proceso, en donde el
profesionalismo, preparación y disciplina han sido pilares fundamentales, en
donde miembros del Ejército de Chile, en zonas de aislamiento y rigor
climático, han cumplido uno a uno los objetivos planteados en beneficio de
Chile y sus altos destinos.

 

 

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS