“Para la Confusam, el que en estos momentos se encuentre un proyecto de reforma tributaria en trámite parlamentario, es una oportunidad para que en ese marco no solo se discuta el tema en la perspectiva de recabar más fondos para la Educación, criterio que compartimos, pero entendiendo que la salud no puede seguir esperando”, explicaron en una declaración pública difundida ayer.
La entidad manifestó que la insuficiencia de recursos sigue siendo el obstáculo principal para entregar un servicio de salud oportuno y de calidad. “Hoy por hoy, Chile es uno de los países del mundo que menos aporta en términos de aporte fiscal directo a la salud de sus gente, alcanzando apenas el 1,8% del PIB, monto a todas luces insuficiente de cara a la capacidad de responder a las demandas del 80% de la población cuyos ingresos la obliga a acceder a lo público”, argumentaron.
También aludieron a que las autoridades están conscientes de los problemas que afectan al negocio de los seguros privados de salud, pero “la verdad es que no se ha avanzado en lo absoluto en mejorar las condiciones de asimetría total entre aseguradores y asegurados, lo que permite que los niveles de utilidades de los primeros sean cuantiosos, sin que ello suponga un buen servicio a los segundos”.
La Confusam terminó por asegurar que actualmente Chile tiene un sistema de salud incapaz de responder a las demandas de la gente, y que eso exige abordar con urgencia la necesidad de una reforma con énfasis en el financiamiento.