Allende confirmó además que las instalaciones del Congreso no se utilizarán como centro de acopio ni tampoco como albergue para los damnificados, en respuesta a las propuestas que dieron durante el fin de semana algunos parlamentarios.
El jefe de comité de la UDI, Hernán Larraín, expresó su preocupación por los funcionarios del Congreso y familiares, quienes se vieron perjudicados con el siniestro. Por ello es que anunció un fondo de donaciones voluntarias de los parlamentarios, lo que debe ser consensuado con la Cámara de Diputados.
Ante ello, la Cámara Baja y sus representantes se reunirán con su presidente, Aldo Cornejo (DC), quienes definirán si mantendrán las sesiones y algún tipo de ayuda ante el siniestro que consumió más de 2 mil casas de la ciudad puerto.