Con el fin de verificar el cumplimiento de las Garantías Explícitas en Salud (GES, ex Auge), la Contraloría realizó una auditoría a 26 recintos hospitalarios de la salud pública. Y los resultados, publicados ayer en un informe, no fueron buenos.
La indagación dejó entrever deficiencias como la ausencia de registro en fichas médicas y la postergación o negación de prestaciones sin justificar.
En el trabajo se comprendieron las patologías con alguna de las garantías retrasadas al 31 de diciembre de 2012, las que fueron informadas por el Ministerio de Salud, y que alcanzan las 5.796. Para ello, se consideró la disposición que garantiza las prestaciones para los 69 problemas de salud que estaban vigentes al mes de abril del mismo año, según explicó el ente fiscalizador.
Con respecto a la ausencia de registro en fichas médicas, el informe asegura que “las fichas clínicas no contienen el registro de la totalidad de las prestaciones otorgadas, lo que quedó de manifiesto al comparar las anotaciones existentes para un mismo paciente en el SIGGES (Sistema de Gestión de Garantías Explícitas de Salud) y en la ficha médica de los pacientes”.
Esta situación fue detectada en 11 centros asistenciales, entre ellos, los hospitales San Juan de Dios de San Fernando y Curicó, el Hospital Félix Bulnes, el Salvador, y el clínico San Borja Arriarán.
El problema de la falta de información a los pacientes, se registra en al menos 20 recintos de salud, donde “se verificaron fichas que no contaban con el formulario de constancia de información al paciente”, según informó Contraloría.
Esta anomalía, “vulnera lo dispuesto en el artículo 24 de la ley 19.966, que estipula que es obligación del prestador informar al paciente que padece de una patología garantizada”, como se explicita en el documento.
Finalmente, con respecto a la postergación o negación de prestaciones sin justificar, “se observó que no siempre se justifica documentalmente la no realización o postergación de una prestación”, arrojó la auditoría.
La situación se detectó en 13 recintos, y además se advirtió que “no siempre registran” en el sistema de monitoreo SIGGES las citaciones efectuadas a los pacientes. Incluso hay casos en los que no hay constancia en la ficha del paciente que padece una patología GES, “motivo por el cual se está excluyendo”.
Por último, la Contraloría descubrió que, al 30 de abril de 2013, aún existen casos donde “no se han dado las prestaciones garantizadas”.
Tras exponer las deficiencias detectadas en el cumplimiento de las Garantías Explícitas en Salud, el ente fiscalizador ordenó a los hospitales examinados, “adoptar las medidas tendientes a dar solución a las observaciones planteadas”, para lo cual cuentan con un plazo de 60 días hábiles.