Denuncias cruzadas involucran a la plataforma de financiación colectiva para atraer importantes artistas a Chile

Lo
que comenzó como una oportunidad de negocios, luego se convirtió en un
dolor de cabeza para cerca de 250 personas que invirtieron en los shows
de las productoras, a través de una plataforma de crowdfunding (o
financiamiento colectivo) llamada Weeshing, para traer artistas a Chile.

Informó
Emol que en el anuncio publicitario de Weeshing, empresa presente en
Chile, Argentina, México, Estados Unidos, Brasil y Uruguay, se explica
que las productoras negocian con las bandas y después la plataforma les
entrega las condiciones y los montos de inversión. En el anuncio de la
plataforma se agrega que “te conviertes en socio compartiendo los
riesgos del show”. Este sistema permitió que músicos como Morrisey,
Primus, Opeth -entre muchos otros-, llegasen a Chile.

Según
la plataforma, quienes invirtieron en traer a la banda Les Claypool
recibieron un 30% de rentabilidad. De acuerdo con las condiciones
presentadas en la página de Weeshing hay un rango de rentabilidad de
cada evento, donde hay un mínimo y un máximo porcentaje de ganancia que
puede obtenerse. Por ejemplo, un rango de entre -15% a +50% significa
que la persona puede perder hasta un 15% y ganar hasta un 50% de la
inversión.

Pagos incumplidos

El
éxito de la plataforma en algunos eventos contrasta con lo sucedido en
el último tiempo, donde decenas de personas denuncian que no se les ha
devuelto la inversión luego de la cancelación de los conciertos. Según
María Pía Jiménez, uno de los inversionistas afectados, “la Fonda
Permanente (2017) marcó un antes y un después. Las productoras se dieron
cuenta que podían hacer lo que querían”, dijo Jiménez a Emol. 

Después
vino la cancelación del Festival Frontera y del RockOut en 2017 por
baja venta de entradas, los dos a cargo de la productora Transistor. Lo
que sucedió con el Festival Frontera le valió una demanda, por parte del
Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), a Transistor. Jiménez señaló
que “en este evento (RockOut) invertí $4 millones, además de un 1% que
iba para Wheeshing. Invertí en este evento que se iba a realizar a fines
del 2017 y el evento fue suspendido por baja venta de entradas”.

Nicolás
Carbacho, quien invirtió $6 millones en Frontera (más el 1% a la
plataforma), dijo a Emol que luego de aquel episodio solo hubo “correos
que solo te postergaban la devolución de los dineros por algún u otro
motivo”. “Solamente por RockOut y Frontera son 130 personas, pero son
muchas más las personas afectadas a través de Weeshing, con otras
productoras”, expresó Jorge Osorio, quien invirtió $4 millones para la
realización de RockOut. Jimenez agregó que los afectados son
“aproximadamente 250, no solo de Transistor”. En su página, Weeshing
avisa que si el evento se cancela, se realiza la devolución total de la
inversión, incluida la comisión que cobra la plataforma.

Las repactaciones

Los
afectados señalaron a Emol que, en un principio, se les planteó una
repactación unilateral de lo adeudado por parte de las productoras, a
través de Weeshing, pero luego de un par de meses, los pagos cesaron. 

“Hemos
tratado de comunicarnos con ellos, pero no responden. Nos llegó un
nuevo plan de pagos de Transistor, que envió Weeshing, pero era una
burla. Nos proponían pagarnos un 30% menos en cuatro cuotas durante el
año o nos proponían un plan de pagos que podía llegar hasta diez años”,
dijo Jiménez. Desde Weeshing comentaron a Emol que “las repactaciones
unilaterales no se avisan, acá el productor hizo una oferta de
repactación de su deuda para con los inversionistas, en ciertas
condiciones. Los inversionistas que quisieron firmaron las nuevas
condiciones y los que no, no”.

En Weeshing agregaron que “cuando se
producen los problemas y se cancelan estos festivales, lo que hace
Weeshing es insistir contra el productor para que pague y después
demandarlo”. Mientras que Mónica Véliz, representante de Transistor,
comentó a Emol que “ya hay un acuerdo. Nosotros no sabemos a quién le
debemos, fue Weeshing quien realizó una propuesta”.

La confianza en las productoras

Los afectados coinciden en que
uno de los problemas con Weeshing, además de no facilitar la entrega
del dinero que les deben, es que, pese a las denuncias por
incumplimiento de pago, estos siguieron promocionando a las productoras
involucradas.

En
los términos y condiciones de la plataforma de financiamiento, se
establece que las productoras deben “tener y mantener un comportamiento
de pago intachable en Weeshing, esto es no incurrir en mora en la
devolución del resultado”.

Ante
esta situación, Jiménez dijo que “siguieron financiando a productoras
con mora”. En Weeshing sostuvieron que “Transistor siempre accedió con
distintas razones sociales, así es como ellos determinaban operar. Ellos
se volvieron a registrar cada vez que tenían que hacerlo”. Desde la
plataforma añadieron que “las deudas son de los productores con los
inversionistas y los propios inversionistas entienden eso”.

En cuanto a
la productora Transistor, Véliz declaró que “ellos mismos (Weeshing)
están liderando esta campaña para desligarse de sus obligaciones.
Nosotros estamos absolutamente dispuestos a pagarles a la gente”. La
postura de los denunciantes, ante el compromiso de pagos, es de
desconfianza y de acuerdo con uno de ellos, Jorge Osorio, “ninguno cree
que van a cumplir, todos creen que es para ganar tiempo”.

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