El
Colegio Médico hizo llegar al Poder Judicial un informe que elaboró el
Departamento de Medio Ambiente presidido por el médico Andrei
Tchernitchin Varlamov, en que detalla los nocivas consecuencias en la
salud de los gases contaminantes presentes en las comunas de
Quintero-Puchuncaví.
Este documento fue solicitado por la Corte de
Apelaciones de Valparaíso, en el marco de la querella presentada por
habitantes de ambas comunas, más Zapallar, por los efectos de la
contaminación en la zona.
En
el documento, se hace referencia a cómo la actividad industrial que se
lleva a cabo en el Complejo Ventanas, incide en la situación sanitaria
de las personas a corto, mediano y largo plazo, en particular respecto a
la exposición a sustancias como el metilcloroformo, nitrobenceno,
tolueno y dióxido de azufre.
El análisis además se hace referencia a los
episodios de contaminación que ha vivido el sector en las últimas
semanas y vincula a la compañía Oxiquim a las intoxicaciones masivas.
Así,
por ejemplo, se consigna que el 21 de agosto hubo un episodio que
afectó a aproximadamente 30 niños en Quintero, que acudieron al hospital
de la ciudad aquejados por cefaleas, vómitos, diarrea, síntomas y
signos neurológicos.
Después de transcurridas 24 horas, es trasladado
desde Santiago, un equipo que puede analizar 120 gases diferentes y que
informa la presencia de Metilcloroformo (Tricloroetano), Nitrobenceno,
Tolueno e Isobutano.
Respecto
de estos compuestos señala que el Nitrobenceno afecta principalmente el
sistema nervioso central y el riñón y provoca efectos neurológicos,
como aquellos detectados en el Hospital de Quintero. Además causa una
inflamación intestinal intensa, afectando principalmente el colon
(intestino grueso), explicando la diarrea, y también los vómitos. En
concentraciones más altas causa daño cromosómico y es un carcinógeno y
daño genético.
Sobre
los óxidos de azufre (y sus derivados) y el Arsénico se recalca que si
bien estos compuestos no han sido responsables de la crisis sanitaria de
agosto-septiembre de 2018, sí han sido los factores críticos en crisis
anteriores y causan síntomas y signos principalmente respiratorios, y
sensación de ardor en vías respiratorias.
A largo plazo, una exposición
crónica a arsénico incrementa el riesgo de desarrollo de cáncer
broncopulmonar, de vejiga, renal y vías urinarias, hígado y piel, y el
riesgo de infarto del miocardio y accidentes cerebrovasculares, además
de una disminución de la respuesta inmunitaria.
El
texto se detiene en el Metilcloroformo, que está prohibido desde el año
2015, en virtud del acuerdo del Protocolo de Montreal (1987), que ha
sido firmado por Chile. Señala que en forma aguda produce somnolencia y
en altas concentraciones cefalea, náuseas, vómitos, diarrea y mareos, y
pérdida de conocimiento y aún la muerte. La exposición crónica causa
daño hepático y afecta las funciones cardíacas, aumenta el riesgo de
cáncer hepático, reduce los años de vida y podría tener efectos
genéticos
En este punto, el informe recalca que “se han encontrado en diversas páginas Web avisos comerciales
de una empresa del complejo, o de sus distribuidores, para la
comercialización de Tricloroetano en Chile” y se señala específicamente
un aviso de Oxiquim S.A. que consigna que “nos dedicamos a la venta de
Tricloroetano entre otros productos”. También se hace referencia a una
serie de infracciones de la empresa.
Al respecto, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) formuló cargos contra Oxiquim S.A. este semana por incumplimientos
en su planta en Quintero, en cuanto a los manejos de aguas lluvias y la
utilización indebida de dos estanques de almacenamiento. En la misma
jornada, GNL Quintero también fue afectada por el mismo proceso
sancionatorio. Hoy Oxiquim descartó que los reparos de la SMA tengan
vínculo con las intoxicaciones.