Entre la restauración y la lucha por su visibilidad

La
estación Pedro de Valdivia de la Línea 1 del Metro comenzó a ser tema
de conversación hace unas semanas, debido a una escena que impactó a
quienes transitan por allí: El severo daño a una parte del mosaico que
adorna las paredes del andén.

¿Qué pasó? Una empresa de publicidad
retiro una de sus enormes vitrinas y con ello gran parte de la
decoración. Una foto del hecho se viralizó en redes sociales y
comenzaron las críticas, las que fueron respondidas por el presidente de
la estatal, Louis de Grange. “Metro ha impulsado y mantiene más de 12
mil metros cuadrados de murales y MetroArte. Nos dolió mucho lo ocurrido
con los mosaicos de Pedro de Valdivia e iniciaremos a la brevedad su
restauración (y la de otros)”, tuiteó.

Ante esta situación, Metro
explicó esta semana, a través de un comunicado, que el motivo de la
remoción del soporte fue que “actualmente, la firma está trabajando en
el mejoramiento de sus paneles publicitarios, realizando un cambio de
tecnología”.

En la misma línea, explicaron que “ya se están evaluando
alternativas para su pronta reparación”. Consultados por Emol, desde la
empresa manifestaron que por ahora no hay no novedades, que cuentan con
la misma información entregada a este medio hace algunos días. Asimismo,
señalaron que puede que existan novedades la próxima semana.

Relevancia de los mosaicos

Con
el paso del tiempo, las pequeñas baldosas que cubren las paredes de
decenas de estaciones se han ido retirando, cayendo, o bien han ido
quedando atrás de vitrinas informativas o publicitarias. “Están primando
los espacios que tienen que ver con la publicidad, las imágenes
publicitarias de repente son de tamaños gigantescos e invaden los
espacios públicos de una manera excesiva.

Eso está ocurriendo mucho en
el Metro”, comentó a Emol Pelagia Rodríguez, una artista que está
construyendo dos murales en mosaico al exterior de las estaciones
Departamental y El Golf. La arquitecta valora estas obras, ya que son
“un tipo de arte que es más conceptual, más geométrico, que no
necesariamente está interiorizada o integrada para la persona como un
arte típico, como un arte más tradicional que es el cuadro, por ejem
plo”.

Asimismo,
reflexionó en torno a la situación ocurrida en la estación Pedro de
Valdivia: “Cuando hay un mural que abarca varios metros y que está
pensado como una cosa más sutil, de menor densidad artística y de una
expresión más de fluir con el transeúnte, a veces no es mirado como
arte”. “Tal vez para el paseante común, eso (los mosaicos) no es mirado
como arte y tal vez, posiblemente hace que se pase a llevar más en casos
como este”, complementó la mosaiquista.

En cuanto a la causa del
destrozo del mosaico, Rodríguez especifica que “de repente se entiende
que la publicidad es indispensable y toma una jerarquía excesiva en
relación con lo que requiere el habitante en su tránsito por el Metro,
también requiere ser cuidado como ser humano, no bombardeado con
propaganda porque estamos llenos de eso”. “Creo

que Metro ha hecho un gran esfuerzo, con el tema del MetroArte, que ha
incorporado arte en las estaciones y todo lo demás, pero creo que
todavía falta mucho”, señaló.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS