Un grupo de entre 20 a 30 estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile se tomaron las dependencias del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) en Santiago para exigir la renuncia del decano Luis Orlandini.
Los alumnos acusan a la autoridad de dicha facultad de manejar de forma incorrecta las demandas del movimiento feminista en la facultad y de desestimar denuncias de acoso sexual.
“Desde el día uno en que ocurrieron los distintos conflictos que
marcaron su actual período, no sólo decidió de manera arbitraria cuáles
serías los proyectos a realizar y las instancias válidas para esto, sino
que también, optó por amparar a algunos de los académicos más cuestionados
por la comunidad, manteniendo relaciones abusivas de poder y
evidenciando claros favoritismos”, expresaron los estudiantes
movilizados en una declaración.
El movimiento que pide la salida de Orlandini ya tiene tomadas las
sedes de Alfonso Letelier Llona, Las Encinas y Pedro de la Barra, que
comprenden toda la facultad, y ahora se suma un cuarto espacio (el
museo) que funciona como su centro de extensión.
“Este acto es una declaración, tanto del cansancio ante el reiterado actuar negligente de quien hoy es nuestro máximo representante
y autoridad en la facultad, como también de nuestra postura respecto a
las futuras autoridades, ya que es fundamental que quien desempeñe este
cargo en el futuro no se rija bajo amiguismos, ni incurra en
discriminaciones y/o violencias de cualquier tipo. Como estudiantes, y
también como comunidad, es nuestro deber luchar y defender nuestros
espacios en pro de que sean seguros, libres de abuso, acoso, violencia y
discriminación de cualquier índole”, agregaron los manifestantes.
Francisco Brugnoli,
director del MAC, declaró a Bío Bío que le expresó a los estudiantes la
gravedad del hecho debido a que el recinto guarda “un tesoro
patrimonial muy importante”, recibiendo como respuesta que la toma
podría terminar hoy ya que más que nada es un acto simbólico.
Por lo mismo, indicó que por el momento no considera solicitar el desalojo del museo.
FUENTE: BIOBIO CHILE