“Esto
es como un tsunami: tú no sabes muy bien cuándo te va a pegar la ola y
lo único que puedes hacer es no construir en la costa”, dice Francisco
Vergara, doctor en Planificación para el Desarrollo y director del
Centro de Producción del Espacio (CPE) de la U. de las Américas. Lo dice
como una analogía: el país, defiende, debe hacer todo lo posible por
amortiguar el impacto de una amenaza como el covid-19.
Por
eso es que el organismo que dirige elaboró un estudio que busca
identificar cuáles son las comunas que acumulan la mayor cantidad de
hogares vulnerables al virus. “Desde la perspectiva de la planificación
urbana, es una herramienta para ver dónde focalizar un proceso de
mejoramiento de las viviendas previo al inicio del invierno y del peak
de este contagio. Todavía hay tiempo”, señala.
El
análisis considera primero la cantidad de adultos mayores por zona
censal, debido a que se califican como población de riesgo. Un segundo
indicador es la precariedad de la vivienda, basada en los datos
aportados por el Censo 2017. “Tienen muros sin aislación, piso de tierra
y por tanto en ellas están más predispuestos a enfermedades
respiratorias”, explica Vergara. Son casas donde, por ejemplo, la
temperatura interior es muy similar a la exterior.
Otro
factor es la situación de hacinamiento del hogar, una condición que
relaciona el número de personas que alojaron en la vivienda con la
cantidad de dormitorios que esta tiene. En este caso, el índice de
hacinamiento contempló cifras mayores o iguales a 2,5 personas por
dormitorio. Esto dificulta las medidas de distanciamiento social y
aumenta el riesgo cuando el hogar se ubica en comunas sin medidas de
cuarentena, donde hay circulación de cada habitante.
El
estudio también considera la vulnerabilidad socioeconómica crítica,
medida a partir del nivel de estudios de quien dirige el hogar, y un
índice de vulnerabilidad construido con todos los indicadores
anteriores. Según las estimaciones, en Chile existen 1.329.994 hogares
que se constituyen en espacios vulnerables al virus. El análisis también postula que, al identificar las zonas, se puede reducir el riesgo.
Medidas más restrictivas para las comunas en riesgo
“Se
estima que el peak de este contagio va a ocurrir en mayo, entonces hay
tiempo para generar procesos de mejoramiento de viviendas: poner
aislación térmica, entregar mecanismos de calefacción limpia, poner
sellos de ventanas, pavimentos y cubiertas”, plantea Vergara.
También,
dice, el estudio entrega directrices de cuáles son los lugares donde se
deben fortalecer los esfuerzos en torno a la población de la tercera
edad. “Se deben fijar estrategias de abastecimiento, instalar
consultorios móviles, hacer testeos a domicilio y aumentar la provisión
de bienes básicos para los servicios de salud de esos sectores”, agrega.
Al
29 de marzo, se registraban casos de covid-19 en 161 de las 347 comunas
del país, aunque en el CPE creen que puede haber una subrepresentación
de diagnósticos. “Quizás hay comunas que sí tienen casos, pero no están
identificados como coronavirus sino como gripe. Más allá de eso, creemos
que todavía hay muchas comunas que podrían ‘salvarse’ del contagio si
se aplican medidas como cordones sanitarios preventivos”, expone.
Actualmente,
el criterio del Minsal para aplicar cordones sanitarios o cuarentenas
está asociado a brotes epidemiológicos localizados —como en San Pedro de
La Paz o Chillán— y a casos de riesgo en
comunidades con sistemas de salud básicos o insuficientes —como Caleta
Tortel o Rapa Nui—, pero en el CPE consideran que hay evidencia
suficiente como para establecer medidas más restrictivas en comunas
donde la vulnerabilidad es mayor, y donde un brote podría generar una
situación aún más compleja.
El informe muestra que las comunas en estado más crítico son Lebu, con 80% de sus hogares con vulnerabilidad media o alta y
Pozo Almonte, con 69%. Hasta el momento y según los informes del
Minsal, no se han contabilizado casos en ninguna de ellas. Otro es el
escenario de Cauquenes, que con 67% de hogares vulnerables tiene una
tasa de 2,27% por cada 100 mil habitantes, y de Bulnes, que tiene un 60%
de viviendas en riesgo y con 12 contagios ya registra una tasa de 53%.
(Emol).