Hasta $ 116.832 millones, en torno a unos US$ 180 millones, alcanzará
el gasto tributario del Estado chileno dedicado a la exención del impuesto a la
renta para las universidades en el país. Así lo señala un reporte publicado por
el Servicio de Impuestos Internos (SII) de acuerdo a una solicitud vía Ley de
Transparencia.
De esta manera, este nivel de recursos que deja de percibir el Fisco
crecería un 11,7% respecto al año anterior. En tanto, si se compara el nivel de
esta franquicia en la última década, el avance alcanza un 318%, ya que en 2007
llegaba a los US$ 43 millones (al actual tipo de cambio). Además, si se
considera por completo el uso de esta exención desde 2007 a lo proyectado para
este año, la cifra asciende a cerca de US$ 776 millones.
La exención del impuesto a la renta para universidades reconocidas por
el Estado, que se estableció originalmente en la Ley 13.713, de 1959, apunta a
liberar a estas entidades “de todo impuesto o contribución sobre sus rentas de
cualquier origen y derivadas del dominio o posesión de valores mobiliarios,
bienes muebles o inmuebles o por cualquier otro título, como, asimismo, de todo
impuesto, tasa o derecho sobre los actos que ejecuten y contratos que celebren
y documentos que emitan”. Esto con la excepción de las operaciones que realicen
las empresas que pertenezcan a estas entidades educacionales.
Además, la propia normativa establece de la exención del impuesto a la
renta es exclusivamente para ingresos provenientes de “actividades
educacionales que les son propias y otras que no se clasifiquen en los N°s. 3 y
4 del artículo 20, como es el caso de las rentas de bienes raíces o de
capitales mobiliarios que puedan obtener”.
Según el Ministerio de Educación, en 2017 las instituciones
reconocidas por el Estado incluyen 27 universidades del Consejo de Rectores, 33
universidades privadas, 43 institutos profesionales, 46 centros de formación
técnica y 10 instituciones educativas relacionadas a las Fuerzas Armadas.
Considerando el monto de exenciones a la renta para 2017, el Informe
de Finanzas Públicas (IFP) de la Dirección de Presupuestos estimó un total de $
343.689 millones para educación. El gasto tributario destinado a universidades
corresponde entonces a 34% del total.
Gonzalo Polanco, director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios
de la Universidad de Chile, remarcó el rol que cumplen las exenciones en el
desarrollo de los sectores donde se aplican, agregando que “normalmente los
centros educacionales tienen este tipo de exenciones en las distintas
legislaciones comparadas”.
Con esto, afirmó que “si se eliminan estas exenciones, es un costo que
probablemente se traspasaría a los alumnos”. En esta línea, Polanco también
destacó la exención del impuesto territorial, “que también es bastante
antigua”.
Consultado por el importante aumento que muestra la exención de la
renta en la última década, Polanco explicó que “el aumento se puede deber al
incremento explosivo de instituciones de educación superior que existen en el
país”.
Por su parte, Rodrigo Cerda, director alterno de Clapes UC, planteó
que “si no dieras estas exenciones tributarias, las universidades estarían
desfinanciadas por $ 116 mil millones aproximadamente. Tendrías que apoyarlas
con gasto público o dejar que quiebren”. Además, valoró el aporte de este
beneficio ya que “hay ventajas porque no tienen que esperar que el gobierno les
apruebe un gasto en especial. Como la ley habla de todas las universidades
reconocidas por el Estado, es un beneficio parejo para todas. Distinto a cuando
se da un subsidio en el Presupuesto”.