Una familia de Puente Alto hizo un llamado para que se establezca la
inocencia de su hijo de 20 años, quien quedó en prisión preventiva por
dos delitos que, dicen, él no cometió. Sumado a ello, aseguraron que una
vez que fue detenido, sufrió torturas y apremios ilegítimos por parte de un funcionario de Carabineros.
Tomás Morales Galleguillos (20), joven que estudia
Técnico en Construcción en el Duoc UC, fue detenido la noche del
miércoles 6 de noviembre pasado en cercanías de la estación Protectora
de la Infancia de la Línea 4 del Metro de Santiago, cuando -según su
familia- se encontraba en un cabildo abierto en una plaza cercana a su
vivienda.
“Estaba participando en un cabildo con sus amigos y después que
terminó, se fueron a manifestar afuera del Inacap. Estaban
manifestándose y (carabineros) empezaron a tirar bombas lacrimógenas,
por lo que empezaron a correr. Estaba cerca de la casa, como a dos o
tres cuadras, y en ese intertanto le tiraron la patrulla encima y él
cayó. Los carabineros lo redujeron y se lo llevaron”, señaló a BioBioChile Evelyn Galleguillos, la madre del joven.
La mujer aseguró que cuentan con videos y testigos que indican que el
joven no opuso resistencia. Pero, la investigación en su contra es por
un homicidio frustrado contra un uniformado en el momento de la detención y también por lanzar una bomba molotov.
De
acuerdo a los antecedentes presentados en la audiencia de formalización
efectuada por el Ministerio Público el pasado 7 de noviembre, se
informó que el joven fue detenido tras concurrir a la intersección de
avenida Concha y Toro con Ángel Pimentel, donde con un grupo habría
impedido el normal desplazamiento de los vehículos y personas.
Carabineros aseguró que Morales manipuló y lanzó un artefacto incendiario
tipo molotov contra los funcionarios que llegaron a controlar la
situación, elemento que no provocó lesiones en ningún uniformado. La
policía indicó que, luego de esto, el joven huyó hasta que fue detenido
por el subteniente Aníbal Fernández tras sufrir una caída, esto en la
intersección del pasaje Guadalupe con Del Caribe.
En ese momento, según se acusó, Morales habría sustraído un arma
cortopunzante con la que habría agredido al funcionario policial
efectuando dos cortes en el chaleco antibalas: uno de 17 centímetros de largo y otro de 13.
De esta manera, en la audiencia de formalización, el imputado fue
acusado de otros delitos de la Ley de Control de Armas -porte de bomba
molotov- en grado de consumado y como presunto autor del hecho, además
de homicidio frustrado contra carabinero en ejercicio de sus funciones.
Durante
el control de detención, el tribunal declaró como ilegal la aprehensión
del joven luego de cuestionamientos de la defensa. De acuerdo a un
recurso de amparo presentado la abogada Francisca Figueroa, del
Instituto Nacional de Derechos Humanos, Morales habría sido víctima de
torturas y apremios ilegítimos, ya que habría sido golpeado por carabineros cuando se encontraba detenido.
En conversación con BioBioChile, la profesional
consignó que concurrió hasta la 38º Comisaría de Puente Alto, donde
Morales estaba detenido, tras recibir denuncias sobre una posible
agresión contra el joven, pero al llegar a eso de las 2:00 él no estaba,
ya que fue llevado a constatar lesiones al consultorio Raúl Silva
Henríquez.
“Al llegar, le pregunté al subteniente (Aníbal) Fernández, por qué se
había demorado tanto tiempo en la constatación de lesiones, ya que el
imputado fue detenido a las 23:10 horas (…) Señaló que (el imputado) se
había sentido enfermo y había ido a vomitar, con lo que justificó la
demora. Además refiere que al escapar el imputado se cae, lo que junto
con un forcejeo posterior habría causado las lesiones del imputado”,
escribió la abogada en el recurso de amparo.
Según el mismo documento, una vez que el joven se pudo entrevistar
con la profesional del INDH, le dio cuenta que “había sido golpeado, que
además había sido traslado por la ciudad durante mucho tiempo, para ser trasladado a un mirador donde lo hacen jugar a la ruleta rusa”.
Figueroa
explicó a este medio que “Tomás llegó en malas condiciones (a la
comisaría) y procedimos a efectuar una entrevista bajo estándares de
voluntariedad y confidencialidad, en la cual levantamos un relato que
daba cuenta de graves vulneraciones a su integridad física y psíquica
por parte de los funcionarios aprehensores”.
Ante ello, y tras considerar que la situación de Morales en la unidad policial era riesgosa, pidió que el joven fuese custodiado por la PDI y no por Carabineros, generándose su traslado hasta un cuartel de la policía civil.
Debido a esto, el tribunal ordenó oficiar a la Fiscalía para que se
investigue la participación de Carabineros de la 38° Comisaría de Puente
Alto, específicamente el subteniente Aníbal Fernández, quien fue el
encargado del procedimiento y víctima de los delitos que se le acusan al
joven.
Pese a que fue declarada ilegal su detención, el fiscal adjunto de la Fiscalía Metropolitana Sur presentó un recurso de apelación verbal
por dicha decisión, por lo que no quedó en libertad. Fue así como el 9
de noviembre pasado, la Corte de Apelaciones de San Miguel revocó la resolución y decretó la medida cautelar de prisión preventiva.
Por ello, Morales Galleguillos debió ingresar al CDP de Puente Alto,
debido a que fue considerado como un peligro para la sociedad, y se
estableció un plazo de investigación de 90 días.
Tras la determinación, la familia comenzó con una campaña en redes
sociales para dar a conocer la situación que ha estado afectando al
joven. De acuerdo a lo que señaló a BioBioChile el abogado del joven,
Umberto Montiglio, durante la jornada del reciente viernes debió declarar como víctima de la causa de torturas y apremios ilegítimos y también prestar testimonio en calidad de imputado por los dos delitos que se le acusan.
Luego de esta declaración, confirmó que presentarán un nuevo recurso
de amparo a favor de Morales, con “la solicitud que se restablezca la
libertad pura y simple. Eso conlleva que la persona quede sin nada, pero
dependerá de la corte si quiere colocar alguna firma mensual o arresto
domiciliario, pero nosotros solicitamos que recupere su libertad”.
Desde
la Fiscalía Metropolitana Sur indicaron que el persecutor de Derechos
Humanos de Puente Alto se encuentra investigando la causa de apremios
ilegítimos en contra del joven y que, de forma paralela, otro fiscal
indaga la causa porte de bomba molotov y homicidio frustrado que se le
acusa.
Consultados por BioBioChile sobre la situación de Tomás Morales, desde Carabineros indicaron que “a requerimiento del Juzgado de Garantía, se inició una investigación interna
por parte de la Fiscalía Administrativa de la Prefectura Santiago
Cordillera para determinar eventuales responsabilidades de los hechos
que se denuncian”.
FUENTE: BIOBIO CHILE