“El panel considera que la labor desarrollada por el servicio resulta aún insuficiente y recomienda asumir un rol más activo que contribuya a posicionar la labor realizada por los OCAS (Organismos colaboradores acreditados del Sename)”.
Esa es una de las recomendaciones que un grupo de especialistas de la Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda entregaron a Justicia, tras estudiar la relación del Sename con las entidades que trabajan en justicia juvenil. Se analizaron tres programas: medidas cautelares ambulatorias y salidas alternativas, sanciones no privativas de libertad y apoyo a la reinserción social.
La evaluación también estableció que pese a que entre 2012 y 2016 el presupuesto del servicio aumentó un 40,91% (de $ 181 mil millones a $ 255 mil millones), el aporte a estos planes, ejecutados por organismos colaboradores, ha disminuido en un 3,52%, pasando de $ 34 mil 972 millones en 2012 a $ 33 mil 740 millones este año. Sin embargo, hubo períodos en que la baja se notó aún más, dado que en 2015 los fondos para estos planes llegaron a $ 31.840 millones.
Respecto de estas conclusiones, desde el Sename señalaron que la disminución de los recursos se debe a que el número de atendidos en el área de justicia juvenil se ha reducido gradualmente de 19.757 menores en 2012 a 18.698 en 2015. Sobre la razón por la cual bajaron estos fondos, pero se incrementó el presupuesto total del organismo desde 2012, aseguraron que es porque en estos años otra área de trabajo, correspondiente a protección de derechos, ha concentrado más del 85% de atendidos, al aumentar de 125 mil a 146 mil menores.
Pero el informe de la Dipres no sólo repara en la baja de los recursos, sino también en la efectividad de los planes. De los 1.453 jóvenes que en 2012 ingresaron al Programa de Libertad Asistida (aplicado a infractores de ley), 601 de ellos volvieron a cometer ilícitos al año, lo que da una tasa de reincidencia de 41%. Si se amplía el plazo a dos años desde su egreso, el número sube a 803 y la tasa aumenta a 55%. Algo similar pasó con los que participaron en el Programa de Servicios en Beneficio de la Comunidad. De los 1.998 que fueron parte de él en 2012, 833 reincidieron a los 12 meses de egresados, cifra que sube a 1.139 si se toman 24 meses después del egreso.