Según explicó el fiscal Guillermo Adasme,
quien también indaga el caso Maristas con el persecutor metropolitano
Sur, Raúl Guzmán, los abusos habrían ocurrido entre 2007 y 2009 en el
colegio Miguel León Prado de la comuna de San Miguel, comenzando cuando
el menor tenía 6 años.
El
religioso, de nacionalidad española, habría cometido una serie de
tocaciones mientras se desempeñaba como profesor de talleres
extracurriculares.
Hace casi un mes, la Congregación entregó los
antecedentes al Ministerio Público, siendo Lara suspendido
inmediatamente de sus funciones en el establecimiento educacional. “Esta
es una investigación que se ha realizado hace más de un mes.
La
diligencia con la que se ha llevado a cabo las actividades
investigativas da cuenta de la importancia que tiene para el Ministerio
Público esclarecer estos hechos y es por ellos que hoy día estamos
formalizando”, señaló Guzmán.
Ante la posibilidad de que existan otras
víctimas, el persecutor agregó que: “Nosotros vamos a analizar la
información que se recabe producto de las diligencias investigativas y
vamos a recepción se todas aquellas denuncias que cumplan con los
requisitos y estándares legales para llevar adelante una investigación”.
Tras la exposición de los hechos, el 11° Juzgado de Garantía decretó
las medidas cautelares de arraigo nacional y prohibición de acercarse a
la víctima, además de establecer un plazo de investigación de 180 días.