Al menos hay tres universidades que si bien cumplen con las exigencias para ingresar a la gratuidad en
2016, aún no definen si se sumarán al
beneficio: U. Católica de Chile, U. Católica de Valparaíso y U. Alberto Hurtado.
Esto porque no tienen claridad con respecto a los recursos que recibirá y, por
lo tanto, no saben si participar en el inicio de esta política pública les
generará una merma en sus presupuestos.
Este jueves, el jefe de la División de Educación Superior, Francisco
Martínez, le señaló al Consejo de Rectores (Cruch) que tiene hasta el 10 de
diciembre para informar al Ministerio de Educación (Mineduc) si ingresarán o no
a la gratuidad en 2016. Las casas de estudios tendrán, entonces, 10 días desde
que se apruebe la Ley de Presupuestos, que definirá los recursos para las
instituciones que se sumen a este beneficio que apunta a los estudiantes de los
cinco primeros deciles de ingreso, para confirmar o rechazar su inclusión.
Dudas
La gran duda que dejó la reunión entre Martínez y el Cruch es la
cantidad de recursos que podría recibir cada plantel y si entrar a la gratuidad
les podría generar alguna merma económica. Esto porque aún no se define una
fórmula definitiva para calcular los aranceles. Sólo se informó que habrá un
arancel regulado, calculado mediante promedios por carreras y considerando
grupos de universidades de acuerdo a los años de acreditación institucional.
De esta manera, los rectores conocerán más detalles recién el 30 de
septiembre, cuando el Ejecutivo presente ante el Congreso el proyecto de Ley de
Presupuestos. Y luego, durante la primera semana de octubre tendrán una nueva
reunión con Martínez en la que esperan recibir más información.