El
miércoles por la noche, el Presidente Sebastián Piñera se reunió en
Palacio de Cerro Castillo con unos 110 parlamentarios de Chile Vamos. A
pesar de que agradeció la lealtad del oficialismo, pasó un mensaje: que
fueran “cuidadosos” en las declaraciones públicas, y que si decían “algo
malo”, eso iba a “ser el titular”. Y aunque su mensaje no fue dirigido a
ningún parlamentario en específico, sus palabras llegaron en la misma
jornada en que el senador RN, Manuel José Ossandón, dio una incendiaria
entrevista a La Tercera. “Si Piñera no es capaz de traspasar su legado a
otro gobierno de Chile Vamos, este gobierno será un fracaso”, dijo.
El parlamentario realizó una contundente crítica a la estrategia mostrada por
el Ejecutivo. “Tiene que hacer que la gente empiece a sentir que hay
tiempos mejores, porque hoy día no lo siente”, aseguró. “Lo que tiene
que hacer el Gobierno es no abandonar las banderas sociales, cumplir el
programa y ver medidas para generar bienestar a corto plazo. El Gobierno
tiene grandes reformas, tiene que mostrarle al país lo que quiere
hacer, y si les niegan la sal y el agua, la opinión pública va a
castigar a la oposición”, afirmó también. Este viernes, el senador
respondió a las recomendaciones del Presidente ante las críticas. “Si no
le gusta, bueno, tendrá que tomarse un diazepam. La cuestión es clara:
yo voy a decir la verdad. La verdadera lealtad es advertir las cosas en
forma constructiva, porque ahí no hay nada destructivo”, declaró. Con
estas declaraciones, el senador parece haber puesto fin a una especie de
tregua que comenzó en la recta final de las elecciones presidenciales
de 2017.
Un historial de emplazamientos
“No
lo declararon reo por lindo”, fue la frase que le dedicó Ossandón a
Piñera durante el debate televisivo en las primarias de Chile Vamos, a
fines de junio de 2017. Al día siguiente volvió sobre sus dichos en
Twitter. “Anoche en el debate de Chile Vamos se replicaron y rebatieron
muchos temas, menos la calidad de reo del candidato Sebastián Piñera”,
dijo. A los pocos días, vino otro comentario por la red social: Piñera
compartió la propuesta del capitán de la selección chilena, Claudio
Bravo, de remodelar las instalaciones del Estadio Nacional y de hacer un
museo que recuerde “los momentos épicos del fútbol chileno”. Ossandón
lo retuiteó: “La costumbre de algunos de andar tomando lo ajeno, ¡hasta
las propuestas del capitán!”, dijo.
Pero
cuando fue Piñera quien pasó a segunda vuelta, Ossandón decidió
regresar a RN y cuadrarse con él, y el día de su triunfo le entregó un
apoyo exigente. “Si no cumple, le voy a dar como caja”, dijo en Canal
13. “Ossandón es agresivo por naturaleza”, decía ya el lunes el analista
Ascanio Cavallo en T13, pensando en el escenario político que se abre
para las figuras de Chile Vamos. Según su análisis, el senador es uno de
los que más complican al Presidente. “Lo que dijo en campaña son las
cosas más duras que se han dicho”, añadió. Y habló también de sus
sospechas: que Ossandón, en el fondo, no ha renunciado a sus
aspiraciones presidenciales, y que con una oposición tan desarticulada
“el apetito se abre más”. Ese mismo miércoles, la vocera de Gobierno,
ministra Cecilia Pérez, lo mencionó. “El senador Ossandón ha sido un
senador muy leal y él sabe, como ex alcalde de Puente Alto, como un gran
alcalde que logró tranformaciones en esa comuna, que cuando un país se
deteriora no se hace en seis meses, y que cuando tiene que recuperarse
tampoco se logra en corto tiempo”, aseguró.
El “estilo” de Ossandón
Este
viernes, fue el senador Andrés Allamand (RN) el que salió a enfrentar
el tópico. “Todos conocemos el estilo, el carácter y la personalidad del
senador Ossandón. Obviamente que sus declaraciones no las comparto y me
parece que son desafortunadas, pero me quedo con lo principal: él ha
votado siempre alineado con las posiciones del Gobierno y al final del
día es una persona que lo respalda”, dijo. Rápidamente a Allamand le
consultaron si creía que lo que había detrás de estos dichos era una
intención presidencial. “No creo. Todos conocemos el estilo, el carácter
y el lenguaje de Manuel José Ossandón”, respondió. “Todos lo conocemos y
francamente no veo ninguna segunda intención”.
Para
el doctor en Ciencia Política, Kenneth Bunker, sí hay algo de
estrategia electoral detrás. “Todos los políticos siempre tienen en un
ojo lo electoral y en el otro lo más político, y Ossandón tiene un
historial de pelearse en el ciclo electoral. Siempre ha sido un poquito
distinto al resto de sus compañeros de partido y coalición, entonces no
sorprende”, opina. Aunque sí considera que “sería muy temprano en la
carrera para decir que es solamente electoral”. “Quedan dos años y medio
para la próxima elección, pero más allá de eso me parece que ese tipo
de discusiones son algo positivo, que le puede sumar a Chile Vamos”,
añade. “Si la coalición está demasiado estable, inmóvil y con poco
ruido, es peligroso. No se pueden sentir demasiado cómodos, y es mejor
que Ossandón haga esto por dentro de la coalición que por fuera”,
concluye. “La tensión que provoca puede ayudar a mantener al partido
despierto”. Desde La Moneda han preferido evitar los conflictos, pues,
según comentan, el senador tiene una forma de ser que todos conocen y
están conscientes del interés que tiene en posicionarse como candidato
presidencial, intenciones que por lo demás el mismo Ossandón siempre ha
transparentado, y las cuales podrían peligrar ante la figura del acalde
de Las Condes, Joaquín Lavín, quien desde su cargo ha sabido
reinventarse y posicionarse nuevamente. Altas fuentes de Gobierno
señalan a Emol que no caerán en las “críticas cruzadas”, pues no tienen
tiempo para tener distracciones dadas las múltiples tareas que deben
cumplir para sacar adelante la ambiciosa agenda que les ha impuesto el
Presidente.