Dificultades
para subir una escalera, pérdida de cabello, vértigo o problemas
cardíacos, son parte de las duras secuelas del covid-19 en pacientes que
han debido pasar por la UCI para salvar sus vidas. El “día después” de
la pandemia se aproxima, y por lo mismo investigadores están estudiando
los efectos de la enfermedad en nuestro país, algunos de ellos
auspiciados por el Ministerio de Ciencias. De éstos, sólo 6%
aproximadamente están enfocados en las secuelas.
Ahora
que los avances de la ciencia han permitido una rápida detección de
casos positivos y un manejo más adecuado de los pacientes, las miradas
comienzan a centrarse en qué viene a continuación con los millones que
se han contagiado y las secuelas de esta terrible enfermedad.
El
pasado lunes se cumplieron 300 días de la llegada del nuevo coronavirus
a nuestro país, cuando un médico de Talca dio positivo convirtiéndose
en el primer paciente en Chile.
En
ese instante la principal preocupación era evitar el contagio masivo y
la propagación de la pandemia y no se pensaba en los efectos a largo
plazo de la enfermedad, especialmente para aquellos que presentaron
síntomas leves.
Sin
embargo, con el paso de los meses, los investigadores a lo largo del
mundo ya están enfocados en las secuelas del covid-19, pese a que
algunos países están recién entrando en la denominada “segunda ola” de
contagios.
El
problema es que de la enfermedad se sabe poco aún, pese a que es
innegable los importantes avances por parte de los científicos, tanto en
lograr una vacuna, como implementar tratamientos efectivos a la
enfermedad.
¿Qué pasa en Chile?
En nuestro país actualmente el Ministerio de Salud no ha establecido un seguimiento acabado de quienes padecieron covid-19,
sino que por ahora están dedicados a llevar las estadísticas de
contagios a través del Informe Epidemiológico que se entrega
regularmente.
De
todas maneras, el tema está siendo investigado por distintas
universidades, especialmente a través de fondos dispuestos por el
Gobierno a través del Ministerio de Ciencias junto a la Agencia Nacional
de Investigación y Desarrollo, quienes están apoyando proyectos de
distinta índole durante un año por hasta $90 millones, aunque no todos
están enfocados en las secuelas.
De
una revisión rápida de los 64 proyectos seleccionados, al menos 4
tienen relación con los efectos, es decir, un 6% aproximadamente del
total de las investigaciones.
Del
total de proyectos adjudicados en esta convocatoria, el 46% corresponde
a proyectos vinculados a Medicina y Ciencias de la Salud. Algunas de
ellas, por ejemplo, abordarán temas como inmunidad, tratamientos y
estudios en epidemiología.
Mientras
que el 32% de los proyectos corresponde a proyectos desde distintas
áreas de las Ciencias Sociales que abordarán temas como el impacto del
coronavirus en los procesos educativos, la comunicación y el teletrabajo
durante el confinamiento.
De otras disciplinas también serán
financiados algunos proyectos relacionados a la Ingeniería y
Tecnología, sobre temas como modelos predictivos o inteligencia
artificial; en Ciencias Naturales, para el desarrollo de estudios
genómicos; en Humanidades en relación a temas de docencia; y en Ciencias
Agrícolas.
A
nivel institucional hay 17 propuestas seleccionadas de la Universidad
de Chile, 9 de la Pontificia Universidad Católica de Chile, 6 de la
Universidad de Concepción, 5 de la Universidad de la Frontera junto a
otras 18 instituciones en distintas regiones del país.