Leve mea culpa por abusos en la Iglesia y un emplazamiento a acoger a inmigrantes marcan Te Deum Ecuménico

En
medio de un año en el que se han destapado nuevas denuncias de abuso
sexual al interior de la Iglesia Católica se realizó el Te Deum
Ecuménico con motivo de las celebraciones de Fiestas Patrias.

Esto, a
días de conocerse la decisión del Papa Francisco de expulsar a Cristián
Precht del estado sacerdotal y tras la aprobación del proyecto de
Identidad de Género.

La
ceremonia estuvo encabezada por el deán de la Catedral Metropolitana,
monseñor Juan de la Cruz Suárez, mientras la homilía fue emitida por el
monje benedictino Benito Rodríguez. En sus primeras palabras, de la Cruz
Suárez emitió un saludo al cardenal Ricardo Ezzati quien se restó
debido a las acusaciones de encubrimiento que rondan en su contra.

Durante su mensaje el monje Rodríguez manifestó que se debe poner en
camino para que Chile pueda sanar sus desconfianzas y abrirse a la
ternura, al perdón, la compasión, ya que a su juicio, un país sin
confianzas no tiene futuro alguno y nunca podrá desarrollarse de manera
integral, sustentable y sostenible en el tiempo. Por otro lado, realizó
un emplazamiento a los chilenos a acoger a los inmigrantes que llegan en
busca de nuevas condiciones de vida para sus familias.

“A ellos
queremos abrirles las puertas no solo de la oficina de inmigración sino
también de nuestros corazones. A veces por miedo, o desconfianza quizás,
no lo hacemos. Y los que vienen de otras latitudes americanas nos
aportan una diversidad que nos enriquece, y que se expresa en colores y
sabores distintos, otros ritmos y maneras de vestir, tonadas y giros de
vocabulario que nos sorprenden”, expresó. En las afueras de la Catedral
Metropolitana se registraron dos manifestaciones que fueron custodiadas
por Carabineros.

En la primera de ellas, protestaron integrantes del
Movimiento Ciudadano EDR en contra del proyecto de Identidad de Género.
Mientras la segunda fue protagonizada por Andha Chile. De ésta última
dos personas resultaron detenidas por parte de Carabineros, luego que la
excandidata presidencial Roxana Miranda y otra mujer emitieran gritos
en medio del mensaje del monje benedictino.

Minutos más tarde y casi al
término de su participación reconoció que la celebración del Tedeum les
toca presidirla en medio de un “momento muy particular” debido a que
están pasando por “tiempos recios”, como decía santa Teresa.

“Nuestra
Iglesia de Chile vive un tiempo de purificación quizás como nunca antes
en su historia. Creemos que hablar desde esta precariedad, sin pretender
negarla o esconderla es también nuestro aporte al hoy de nuestra
historia, intentando acoger con humildad y con generosidad nuestros
errores, sin pretender privilegios o algún trato especial, y sin
renunciar al desafío y la responsabilidad de una profunda conversión en
Espíritu y en verdad, para ser mejores testigos de ese Evangelio que
hemos recibido y que llevamos en vasijas de barro”, sostuvo. Junto con
ello, pidió a la Virgen María a ayudarles “a renacer” desde la ternura,
el perdón y la confianza. 

Espero que la iglesia de
nuestro país pueda no solamente superar sino que enfrentar también los
tiempos oscuros en los que se cometieron tantos abusos con nuestros
niños y jóvenes”, recalcó el Mandatario.

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