El comando de Sebastián Piñera continúa mirando con buenos ojos la decisión del Frente Amplio que no quiso explicitar su apoyo para Alejandro Guillier, lo que fue considerado por la oposición como un rotundo fracaso político del abanderado de la Nueva Mayoría y que llega en un momento donde aún hay un resultado incierto en la segunda vuelta.
A partir del domingo volverán a salir a la calle y desde la próxima semana comenzarán las reuniones con el llamado voto de la derecha más dura, como militares en retiro y sectores evangélicos que en primera vuelta votaron con José Antonio Kast.
El propio ex candidato presidencial hizo las gestiones para los encuentros con Sebastián Piñera, pese a que en Chile Vamos esperan lograr también la adhesión del centro político, como los votos de Carolina Goic, de Marco Enríquez-Ominami, o los indecisos.
El coordinador programático de la campaña de Piñera, Gonzalo Blumel, cree que estas reuniones con sectores ubicados más a la derecha no generarán ruido.
“Lo importante es cuál es tu programa y cuál es tu proyecto político que estas impulsando. Alejandro Guillier se junta con un montón de gente que está a la izquierda de la izquierda y es legítimo que lo haga, porque pertenecen a un sector que él busca representar y que en democracia son sectores legítimos.
No obstante, uno puede no compartir necesariamente todo su ideario, pero sí hay planteamientos que pueden ser muy legítimos, que pueden ser muy concretos y que pueden formar parte del programa de gobierno”, manifestó.El comando de Sebastián Piñera continúa mirando con buenos ojos la decisión del Frente Amplio que no quiso explicitar su apoyo para Alejandro Guillier, lo que fue considerado por la oposición como un rotundo fracaso político del abanderado de la Nueva Mayoría y que llega en un momento donde aún hay un resultado incierto en la segunda vuelta.
A partir del domingo volverán a salir a la calle y desde la próxima semana comenzarán las reuniones con el llamado voto de la derecha más dura, como militares en retiro y sectores evangélicos que en primera vuelta votaron con José Antonio Kast.
El propio ex candidato presidencial hizo las gestiones para los encuentros con Sebastián Piñera, pese a que en Chile Vamos esperan lograr también la adhesión del centro político, como los votos de Carolina Goic, de Marco Enríquez-Ominami, o los indecisos.
El coordinador programático de la campaña de Piñera, Gonzalo Blumel, cree que estas reuniones con sectores ubicados más a la derecha no generarán ruido.
“Lo importante es cuál es tu programa y cuál es tu proyecto político que estas impulsando. Alejandro Guillier se junta con un montón de gente que está a la izquierda de la izquierda y es legítimo que lo haga, porque pertenecen a un sector que él busca representar y que en democracia son sectores legítimos.
No obstante, uno puede no compartir necesariamente todo su ideario, pero sí hay planteamientos que pueden ser muy legítimos, que pueden ser muy concretos y que pueden formar parte del programa de gobierno”, manifestó.