Casi 60.000 kilómetros, lo equivalentes a dar 1.5 vueltas al mundo, recorrerán en total las unidades navales en las 12 comisiones establecidas que conforman la Campaña Antártica 2019-2020.
Es así que a tres semanas de su inicio, el 16 de noviembre, esta Campaña Antártica suma ya varios hitos importantes. La incorporación, por primera vez, del Buque Multipropósito LSDH Sargento Aldea en la apertura de las bases antárticas es uno de ellos, y como lo mencionó el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Almirante Ronald Baasch, la importancia radica en que “es el mayor buque de capacidad de carga de la Armada y esto permitirá en un solo viaje transportar todo el material que las bases necesitan para su operación”.
Algo que quedó de manifiesto tras su paso por Bahía Fildes para entregar contenedores y desembarcar las dotaciones de la Brigada de Reparaciones en la Base Prat y de la Armada de Ecuador en la Base Maldonado. Así como parte del personal que conformará la dotación de la Base Prat el año 2020.
Ya en Bahía Chile, el buque alcanzó a cumplir el 80% de las faenas planificadas, en conjunto con la Gobernación Marítima de Bahía Fildes, en dos arduas jornadas que implicó el despliegue de toda la dotación.
Otro hito lo vivieron el Patrullero Marinero Fuentealba junto al LSDH Sargento Aldea al trasladar, en conjunto, 21 efectivos del Ejército de Chile para que lograse arribar a la Base O’Higgins.
Esto reafirma el compromiso que tiene la Armada en el continente blanco tanto en la colaboración internacional y científica, así como entre las ramas de las Fuerzas Armadas, convirtiéndose este apoyo logístico en el transporte de dotación y carga, en uno de los más importantes en este marco.
El Coronel y SubJefe del Centro de Asuntos Antárticos del Ejército de Chile, Rodrigo Neira, destacó la relevancia del Sargento Aldea para la labor de su comisión explicando que “el buque tiene capacidades logísticas impresionantes y creo que va a ser un gran aporte a la Campaña Antártica, tanto para los operadores del Ejército, Fuerza Aérea y, sobretodo, Armada porque tiene una velocidad de carga y de desembarco que otros buques no tienen”.
Además tuvo palabras de agradecimiento hacia la Institución: “sin la Armada, la Base O’Higgins no se sostiene. Sin su apoyo nosotros no seríamos capaces de soportar logísticamente a la Base, con el traslado de combustible y víveres que llevamos ahora, por ejemplo. Por lo tanto, son el pilar fundamental para este tipo de misiones”.
Por último, como hito, es relevante mencionar que el Marinero Fuentealba se convirtió en el primer Patrullero Oceánico en realizar la apertura de una base antártica, esto tras recalar el 21 de noviembre a Bahía Paraíso para efectuar la reactivación de la Base Presidente Gabriel González Videla, una de las más australes.
Esto implicó el transporte de más de 40,3 m3 tanto de víveres, materiales de construcción, combustible, entre otros, los que le permitirán a su dotación poder operar durante la temporada. Además la Unidad efectuó labores de señalización marítima, permitiendo mantener la seguridad a la navegación a todo tipo de embarcación aventurada en esas latitudes.
El Comandante del buque, Capitán de Fragata Iván Stenger, aseguró que estas señales tienen la particularidad de ser de instalación rápida. “Estas estructuras son móviles y de rápido armado, y vienen a reemplazar señales ciegas que existían. Esto es de suma importancia, ya que la Armada de Chile y el Estado de Chile garantizan la navegación costera en aguas con temperaturas menor a cero, tanto para naves chilenas como extranjeras que transitan por la zona”, explicó.