Tras un fallo unánime, el tribunal confirmó la sanción aplicada al canal por “vulnerar el proceso de formación de niños y adolescentes”.
Pero, ¿qué pasó?, en esa mañana Joaquín Méndez y María José Quintanilla, iniciaron una dinámica donde corrían por el estudio para alcanzar y darle un ‘agarrón’ el uno al otro.
Mega apeló afirmando que “fue un juego desprovisto de situaciones negativas, y no se trató de un abuso ni de un acto de violencia. Tampoco de un acto de connotación sexual o doble sentido”.