Después
del contundente triunfo que Chile obtuvo en la Corte Internacional de
Justicia de La Haya en el juicio contra Bolivia, parecía que por primera
vez desde que asumió en su cargo el ministro de RR.EE., Roberto
Ampuero, tendría el espacio suficiente para colocar énfasis en otros
temas postergados de la agenda internacional del país.
Y pese a que tras
el veredicto del tribunal el secretario de Estado pudo abocarse a otros
temas como la modernización del acuerdo de libre comercio con la Unión
Europea o los avances en la organización de APEC 2019, el turbulento
panorama regional hace presagiar un complejo panorama diplomático para
la cancillería.
La
crisis económica en Argentina, los problemas institucionales en Perú y
recientemente la irrupción de Jair Bolsonaro en Brasil son solo algunos
de los hechos que mantienen convulsionado al vecindario, uno en el que
Chile había logrado cierto liderazgo en los últimos años gracias a una
estabilidad que ha sido ejemplo para otras naciones.
Ante ese escenario,
distintos parlamentarios de las comisiones de RR.EE. del Senado y la
Cámara de Diputados conversaron con Emol sobre cuáles son a su juicio
los desafíos que tendrá que abordar Ampuero para poder enfrentar las
interrogantes que está abriendo la difícil realidad política, social y
económica en América del Sur. Al respecto, el ex canciller y actual
senador del PS, José Miguel Insulza, comentó que “lo que nos debe
interesar fundamentalmente son tres cosas.
Primero, que los cambios que
vive la región no afecten nuestras relaciones bilaterales, sobre todo
con los países principales con los que nos relacionamos”. “Segundo, que
defendamos el multilateralismo, porque nos ha dado un buen resultado y
regionalmente se ha visto muy deteriorado. Algunas de las instituciones
que se crearon, como Celac o Unasur quizás ya no tienen peso, pero hay
que mantener el trabajo en la OEA, los bancos internacionales, en
Naciones Unidas. Es central”, añadió. Asimismo, Insulza mencionó la
necesidad de “seguir abogando -en un periodo difícil- por la expansión
de la democracia y el comercio entre las naciones, y que los principios
de DD.HH. que hemos fijado en las últimas décadas, que son un patrimonio
de la humanidad, tenemos que defenderlos en la región, esos son los
principales desafíos”.
En
tanto, el diputado de la UDI, Issa Kort, destacó que “a nosotros nos
conviene tener un barrio ordenado. Muchas veces hay quienes dicen que
nos conviene que haya problemas en el vecindario, pero Chile tiene una
economía tan pequeña que se necesita estabilidad”.
Por ello, aseguró que
en ese contexto es clave saber cuál será la postura del nuevo
Presidente de Brasil, quien ha dado señales de seguir un camino
aislacionista respecto a la región. “Chile necesita mucho del
multilateralismo, es el mateo del curso pero no es el más encachado y
ahí es donde tenemos que decir que en equipo somos más”, dice. “Ahí,
Chile puede ejercer un liderazgo de contrapeso”, recalcó, asegurando que
“la mejor forma de hacerlo es siendo su aliado”.
Según el legislador,
“el gran desafío para Chile es mantener un liderazgo, hemos logrado
actuar en conjunto con el Grupo de Lima y es clave que no haya
actuaciones individuales”. “En la medida que existan actuaciones
multilaterales, el desafío es que Bolsonaro sea parte de ellas, la clave
para nosotros es que se siga actuando de forma multilateral”, recalcó.
Dudas sobre el rol del Gobierno
Una
mirada distinta aportó el presidente de la comisión de RR.EE. de la
Cámara Baja, Pablo Vidal (RD), quien si bien coincide en la importancia
de que Chile subraye la importancia del multilateralismo en las
relaciones regionales, tiene sus reservas sobre si La Moneda quiere
lograr realmente una integración latinoamericana.
De acuerdo al
legislador frenteamplista, “estamos en un momento bien difícil para
Latinoamérica. Tenemos gobiernos con distintas miradas respecto al
desarrollo regional, pero sobre todo con fenómenos como el de Bolsonaro,
más populistas, que hacen pensar en el rol que Chile debe jugar hoy en la región”.