Tres
días estuvo en Chile la ministra de Desarrollo Maorí de Nueva Zelanda,
Nanaia Mahuta, en un viaje cargado de actividades, en su mayoría junto
al titular de Desarrollo Social chileno, Alfredo Moreno, con quien
abordó distintas temáticas indígenas que ambos países comparten.
En
medio de su agenda, que también incluyeron un viaje a La Araucanía y un
encuentro con 100 mujeres indígenas líderes en Pirque, Mahuta recibió a
Emol para referirse a la experiencia y desarrollo de su etnia maorí y
cómo ese proceso se puede comparar con la de los pueblos aborígenes
locales.
— ¿Qué tipo de políticas empleadas en Nueva Zelanda sobre el trabajo con pueblos originarios recomienda para Chile?
“Si
pienso en las conversaciones que he tenido con el ministro Moreno y
otros ministros, a un nivel muy general, hay una ambición de hacer más y
alentaría al diálogo considerando el propio contexto de Chile para
asegurar que éste diálogo con los mapuche, la gente de Rapa Nui, lleve a
puntos de acciones tangibles”.
—¿Y cómo se pasa de conversaciones a acciones?
“Ese
es el punto. Creo que los gobiernos se tienen que enfrentar con el
desafío de una economía más inclusiva, donde los indígenas se beneficien
y que el Gobierno esté comprometido en términos de apoyar sus
aspiraciones. Eventualmente llegas más allá de las palabras con
estrategias y planes de acción donde el Ejecutivo juegue un rol, junto a
los pueblos indígenas, para alcanzar una meta en común.
Se
ve muy diferente dependiendo del país, pero la experiencia de Nueva
Zelanda ha sido resolver las históricas injusticias del pasado, de las
cuales hay bastantes, protegiendo el idioma, empoderando las mentes indígenas
mediante caminos educacionales que son relevantes; crear oportunidades
más significativas para comprometerse en todos los aspectos de la
sociedad. Ya en un nivel político, decir que la gente indígena sea
representada en una manera que pueda influir en tomar decisiones. Esos
son algunos ejemplos, con base a experiencias, con los que se puede ir
armando un camino acá en Chile”.
—¿Ve
como una señal importante que el Gobierno de Chile tenga como ministro,
o alta autoridad gubernamental a alguien que pertenezca a un pueblo
aborigen?
“La
mayor aspiración de los indígenas respecto al gobierno de un país es
verse a ellos como participantes. Frecuentemente no es un camino fácil,
hay muchas responsabilidades en poder alcanzar la representación en un
alto nivel político.
(Nosotros)
decidimos la representación maorí en el parlamento en 1967, como
también la creación de asientos electorales. Cuando los maori eran más
demográficamente, el gobierno de ese entonces reconoció que había que
hacer algo”.
Dialogo conjunto
La
ministra Mahuta destacó además la visita del Presidente Sebastián
Piñera a Nueva Zelanda durante el año pasado, así también que Chile será
sede de la APEC.
Ante
ello, aseguró que la reunión con el ministro Moreno fue “cálida” y ello
depende principalmente de que ambos países tienen buenas relaciones de
entendimiento. “Valoramos eso”, dijo. “Queremos continuar haciendo
crecer esta relación, por ejemplo, cómo la tecnología está cambiando
familias nativas en Nueva Zelanda y queremos poder dar algunas visiones
de eso en Chile”, aseguró.
—¿Constantemente
se cita la situación maorí como ejemplo de lo que Chile debería hacer
con los pueblos aborígenes. ¿Se puede replicar?
“Creo
que Nueva Zelanda ha tenido madurez en la forma de cómo abordar los
temas indígenas, pero en nuestro ejemplo es replicable a ciertos
contextos. Hay que apreciar cómo nos hemos desenvuelto y por qué pudimos
tomar ciertas conversaciones. Porque sería muy fácil tomar nuestra
experiencia y ponerla acá. Creo que tomarlo como un modelo a replicar es
quizás pasar por alto la realidad. Chile ha logrado verse como una
forma que es más afín a sus contextos”.