“Las
medidas las adoptará el Santo Padre en el momento que él estime
oportuno y conveniente”.
Palabras con que el sacerdote Fernando Ramos se
refirió a la última reunión entre los obispos chilenos y el Papa
Francisco en Roma, para abordar el “Informe Scicluna”.
El religioso
evitó ahondar en el contenido de las conversaciones con el Pontífice que
se extendió por una hora y 30 minutos, pero algunas luces entregó. Por
ejemplo, que los “encuentros oficiales” fueron siempre grupales.
“No
he sabido si hubo una personal”, aseguró monseñor Ramos, acompañado del
obispo Juan Ignacio González, quien también habló tras el encuentro con
el Papa. Ambos son los voceros de los religiosos chilenos citados al
Vaticano.
“Estamos en un proceso que se inició, va a seguir adelante,
tendrá bastante más partes este proceso. El Papa yo creo que lo tiene
muy bien pensado para el bien de la Iglesia en Chile”, expresó.