Parientes narran “pesadilla” vivida en últimas 72 horas y buscan respuestas

Diversas
han sido las reacciones de los familiares de las víctimas del Hércules
C-130, luego de conocida la noticia del hallazgo de los cuerpos.

José
Velásquez, hermano del suboficial mayor, Santiago Velásquez, conversó
ayer en la mañana con Pingüino Radio, clarificando que son magallánicos,
y antiguos vecinos del Barrio 18 de Septiembre, ante especulaciones en
otros medios de que eran de Chiloé.

“Quiero
aclarar algo que se dice. Nosotros no somos oriundos de Chiloé, somos
nacidos y criados en Magallanes, específicamente en el Barrio 18 de
Septiembre. Lo que pasa es que mi familia, mi madre, es de Chiloé, tengo
muchos sobrinos, y capaz que alguno de ellos puso una nota allá, pero
nosotros somos magallánicos. Mi hermano siempre fue ligado a Chiloé,
pero nacidos acá”, señaló iniciando el contacto.

Con
respecto de cómo se encontraban luego de conocida la información de la
aparición de restos, señaló que dentro de todo es algo que los deja
tranquilos, considerando que lo podrán tener para dar sepultura.

“Es
un día diferente, capaz que tenemos un poco más de tranquilidad, un
poco más de consuelo, al saber que se están encontrando restos del
avión, restos de los seres humanos que han encontrado, yo creo que nos
está dando poco de tranquilidad, por lo menos con la posibilidad de
poder encontrar los restos y dar una sepultura que se merece, y los
honores que se merece mi hermano con su carrera de 35 años”.

Consultado
sobre el estado de su madre indicó que “mi mamá está destrozada, el
único consuelo que tiene es poder encontrar a su hijo, ya sea para bien o
para mal, tal vez diosito nos va a dar esa posibilidad. Mi hermano era
muy allegado a la Iglesia, con mucha fe y por eso Dios nos extenderá su
mano y nos entregará su cuerpo”.

Sobre la relación con su hermano dijo que siempre fueron apegados, lo que se transformó en una gran amistad.

“Con
mi hermano toda la vida crecimos en la 18, nunca tuvimos alguna
discusión, algún enfrentamiento de nada, más que hermanos éramos amigos,
no podíamos comer un plato de comida si no estaba el otro, y creo que
ese dolor ha sido más fuerte para mí, el perder un hermano. Era tan gran
persona, pero tengo los mejores recuerdos de mi hermano, a través de
los medios del país han habido muchas especulaciones, muchas cosas, pero
se pide respetar el dolor de las familias. Estaba su destino, fue un
accidente y no fue más que eso, lamentablemente pasó y nuestros destinos
están marcados, en el caso de mi hermano se le abrió el cupo para
subirse a esa avión por dos personas que no se subieron, y mi hermano
estaba su viaje ahí y estaba su destino”.

Para
finalizar José Velásquez indicó que parte de la tranquilidad es que su
hermano falleció haciendo lo que más le gusta, en su amada institución, a
la cual prestó servicios por 35 años.

“Fue
su gran sueño, de conocer la Antártica, y creo que los jefes le dieron
la posibilidad de hacerlo como en comisión de servicio, él se iba muy
contento porque iba a cumplir el sueño de su vida, se fue en lo suyo. Él
era muy feliz en su carrera, pero era su familia la Fuerza Aérea. Mi
cuñada está destrozada, mi sobrina igual, se vienen días difíciles, nos
quedan muchos días, mucha tristeza”.

Por
su parte, Roberto Burgos, padre de Gonzalo Burgos, otro funcionario de
la FACh que ya estaba radicado en Magallanes, lamentó el trato que han
recibido por parte de la institución, señalando que él tuvo que quedarse
en la casa de la madre de su nieto, mientras la mayoría de los
familiares fue devuelto a Santiago porque no le dieron alojamiento.

“Estamos
pésimo, aún no puedo llorar por todo, sí estoy molesto por toda la
situación. De Talca salí a las 3 de la madrugada rumbo a Santiago. Me
fui al aeropuerto y después me llevaron un comisario a la parte de
Cerrillos donde estaba juntándose la gente para viajar. Partí ayer
(miércoles) a las 9 de la mañana con un desayuno a las 5 de la
madrugada, con una taza de leche, un sándwich, cuando llegué a Punta
Arenas. Después que comentan todo a la autoridad, nos invitan a
almorzar, yo pensé que era un almuerzo normal, pero eran canapés,
bebidas galletas, pero bien. A las 4 de la tarde nos entregaron una
información. Después a las 9 de la noche nos dan la últi
ma
información, en ese lapso que otros pasajeros afectados volvieron a
Santiago. Me fui a la casa de la mamá de mi nieto, cuando recibimos que
nos teníamos que ir de nuevo a la base, tuvimos que recorrer varios
kilómetros, me sorprendió como es la gente. La mamá de mi nieto se
consiguió un auto con un vecino y se lo prestó, y pudimos llegar. Yo
empecé a ver y a analizar todo lo que pasó antes, a ver que la persona
que me acompañó se tuvo que ir, ellos se fueron tristes, y yo también
quedé triste porque ellos querían quedarse con uno, pero ellos ya sabían
lo que habían encontrado. Más tarde me enteré que Brasil sabía a las
cuatro de la tarde, a los periodistas los tienen lejos de nosotros y eso
duele, porque esconden la información”.

Agregó
que se reunió con el intendente de Magallanes, José Fernández, a quien
le expresó su malestar por todo lo ocurrido, esperando que puedan tener
un mejor pasar.

“Después
de las 9.30 busqué al intendente y le hice ver todo esto, cómo es
posible todo esto, que la gente se vaya a Santiago. Yo tengo que estar
en la casa de la mamá de mi nieto, mi ex señora en la casa de mi hijo
Gonzalo que no sé cómo lo voy a encontrar, despedazado y eso. Él me
entregó su tarjeta para que me ubique en un hotel, pero le dije que no
era lo que necesitaba, porque yo podía estar en una casa y le hice ver
que la gente que se tuvo que volver a Santiago tiene que volver a Punta
Arenas, y el viaje es agotador”, señaló.

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