A su cifra más baja cayó ayer la aprobación de la Presidenta Michelle
Bachelet, desde su primer Gobierno en 2006: un escuálido 22%, dos puntos
menos que la evaluación de mayo cuando obtuvo 24%. Sin embargo, la
desaprobación se mantuvo con respecto del mes pasado en 72%.
El
contexto analizado por Adimark tuvo como grandes hitos políticos y
comunicacionales, la controversia con la Revista Qué Pasa por la cual la
Mandataria presentó como ciudadana una demanda por difamación la que
fue altamente criticada; la renuncia de Jorge Burgos como ministro del
Interior; el anuncio de la demanda boliviana por las aguas del Silala;
las manifestaciones estudiantiles que acabaron con la destrucción de un
crucifijo de la Iglesia de la Gratitud Nacional, y por los destrozos en
la toma del Internado Nacional Barros Arana (INBA).
La cifra es la
puntuación más baja obtenida en su carrera frente de la presidencia; y
según informó Adimark, los índices más bajos estuvieron entre la
evaluación de las mujeres y los habitantes de Santiago. Las alzas más
relevantes se presentan en atributos personales de la Presidenta tales
como “Cuenta con liderazgo” 40%, que subió cinco puntos; “Cuenta con
capacidad para solucionar los problemas del país” y “Es activa y
enérgica” aumentaron en 4 puntos, llegando a 44% y 39%, respectivamente.
Por
otro lado, la pregunta “Es respetada por los chilenos” bajó en 5 puntos
llegando a un 37%, y “Le genera confianza”, con un 36%.”
Para el
líder de la Unión Demócrata Independiente (UDI) y alcalde de Puerto
Natales, Fernando Paredes, “el Gobierno perdió la sintonía con la
comunidad y de verdad siento que si la Presidenta no hace cambios
drásticos e inmediatos tanto a nivel de ministerios, subsecretarías,
intendencias, secretarias ministeriales y gobernaciones no van haber
cambios. El Gobierno no está haciendo su pega”.
Por su parte, el
candidato a alcalde de la Nueva Mayoría en las próximas elecciones
municipales, Ramón Lobos, estima que es muy difícil de cambiar la
percepción que existe contra el Gobierno que él integra: “Lo que uno
espera es que en los próximos meses hasta el término del Gobierno de la
Presidenta Bachelet, no creo que vaya a variar mucho la percepción de la
gente respecto de su Gobierno y hacia su persona”.
Lobos manifestó,
además que “lo que aquí ha ocurrido es que ya existe un juicio
respecto de todas las situaciones que le han tocado vivir a ella como
Presidenta, las que partieron con el problema de su hijo y su nuera y el
descrédito de la clase política, respecto de todos los problemas que se
siguen suscitando y siguen apareciendo, independiente de los contextos
globales. Ya hay una idea formada que es muy difícil que cambie en las
personas ya sean a favor o como parte de mayor desafección. Yo creo que
hemos tocado fondo y que ese un núcleo duro de personas que las
aprueban y que están con ella y el 72% son los que tienen una
percepción negativa no solo de la Presidenta sino de toda la clase
política en su generalidad”.
A su vez, Abelardo Oyarzún, líder del
Partido Radical, señaló que “no ha sido diferente de lo que se ha dado,
porque yo creo que también no habido un repunte. Todas las dificultades
que se están viendo como el caso de las pensiones en gendarmería, que
son impensables para cualquier chileno normal que está pendiente de su
jubilación. Así que yo creo que esas cifras van a durar por bastante
tiempo porque los estándares éticos se están elevando y hoy día la
ciudadanía critica mucho ese tipo de actitudes y de cosas que pasan no
solamente en lo público sino en lo privado y eso repercute en el
Gobierno. La gente piensa que no estamos a la medida. Ahora a las
encuestas hay que tomarlas como una cosa del momento porque nosotros en
la región tenemos un Plan de Zonas Extremas en que estamos haciendo unas
tremendas inversiones, se ha invertido en Puerto Natales, en Porvenir,
en Puerto Williams y en Punta Arenas. Hay que tomarlas como un dato y no
estar pendiente de eso, no serán determinantes para el rumbo que tome
el Gobierno. El Gobierno tiene sus proyectos que están definidos y hay
que sacarlos adelante”.
En tanto, el candidato a alcalde de Punta
Arenas por Chile Vamos, Claudio Radonich, señaló “que esto no es ninguna
sorpresa. Si uno ve las encuestas no de este último mes, sino del
último año, desde octubre de 2014, es que se ha generado un divorcio
finalmente entre el Gobierno de la Presidenta con la ciudadanía y más
allá de temas puntuales se ha mantenido una distancia, en esta encuesta
cuyos números son más malos que la de la última medición, pero es una
tendencia. Yo espero como todos los chilenos que al país le vaya bien y
para eso hay que enmendar el rumbo. Nos encontramos con una reforma a la
educación en la que nadie está de acuerdo y nadie la entiende y cuando
escuché a la ministra, ella tampoco tenía muy claro cuánto costaba.
Entonces uno siente que los grandes temas son eslogan de campaña. No se
ha dado un salto importante con lo que los chilenos quieren, sin que
esto signifique que se perjudique a los estudiantes”, dijo. Agregó que
“además la situación económica no es buena aunque quieran disimular los
resultados de empleos, y uno siente, principalmente en Magallanes que
hay una pérdida de empleo productivo más allá de esconder las razones y
el polvo debajo de la alfombra. Creo que es tiempo de que se cambie el
rumbo del Gobierno y que ponga el acento en los temas que más hoy están
afligiendo a los chilenos; el empleo, la seguridad, la salud y las
pensiones”.