El
Presidente Sebastián Piñera aclaró ayer que el Gobierno no tiene
pensado renunciar a la Convención de la ONU sobre Derechos de la Mujer.
Desde 1989 que Chile promulgó el acuerdo que establece que “no es solo
una declaración internacional de los derechos para la mujer, sino que
también un modo de actuar que los Estados que son parte de este convenio
deberían seguir”. Las dudas surgieron por un Protocolo complementario
que hoy está en discusión en la Comisión de Relaciones Exteriores del
Senado. “El eje potencialmente conflictivo es que el protocolo le da
amplias potestades, dicen en el oficialismo, al comité en Ginebra y está
compuesto por 23 expertos independientes, que normalmente recibe
reclamos que interponen directamente personas o grupos de personas que
sean víctimas de la violación de algunos de los derechos establecidos”,
publicó en la jornada de ayer El Mercurio. Ante esto, el Mandatario
escribió en su cuenta de Twitter que “en relación información de un
Diario hoy, Gobierno de Chile ratifica su firme compromiso con la
convención NU sobre Derechos de la Mujer, ratificada en 1989. Lo que
está en discusión hoy es Protocolo que aprobó la Cámara en 2001 y se
encuentra para discusión en el Senado desde entonces”. En el citado
medio, el senador del Partido Socialista, José Miguel Insulza,
presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, explica
que durante la última sesión de enero, se discutió sobre el protocolo,
momento en el que se mencionó a la comisión de expertos internacionales.
En esa sesión participaron también algunos representantes del Gobierno,
por esto Insulza explica que, ahí mismo,
“dijimos que antes de aprobar el protocolo complementario queríamos
tener una opinión o información del Gobierno acerca de que si al
depositar la notificación el Presidente de la República pretendía
renunciar a ese mecanismo”. Él agrega que de no aceptarse esto “a
nuestro juicio sería un agregado más a los dos problemas que han
existido con el convenio migratorio y Escazú. Es un tema complicado”.