La Presidenta Michelle Bachelet promulgó la Ley Emilia, la iniciativa
que endurece las penas contra quienes manejen en estado de ebriedad con
resultado de muerte y que entrará en vigencia este fin de semana largo
de Fiestas Patrias.
La propuesta aumenta el nivel máximo de la
pena en el caso que se ocasionen lesiones graves o gravísimas o la
muerte, de modo que los autores arriesguen presidio de 3 años y 1 día a
10 años.
Además, se establece un aumento de ésta cuando el
conductor huya del sitio del suceso sin prestar asistencia, de
reincidencia o en el caso de un conductor profesional, circunstancias
que fijarán un rango de presidio de entre 5 años y 1 día a 10 años.
Emilia Silva Figueroa era el nombre de
la niña de nueve meses que murió en enero del pasado año, cuando viajaba
en coche con sus padres y su auto fue impactado por el vehículo que
conducía Nelson Fariña, conductor cuya prueba de alcoholemia arrojo 2.05
g/l en la sangre.
Tras ocurrir este accidente, el Tribunal Penal de Santiago condenó a
Nelson Fariña a dos años de prisión por los delitos de: manejar un
vehículo bajo estado de ebriedad causando la muerte de la menor Emilia
Silva Figueroa, y generar lesiones graves a su madre, Carolina Figueroa.
Además, el fallo concedió al sentenciado el beneficio de la remisión
condicional de la pena privativa de libertad. Por las bajas de pena que
contempla la ley para estos casos en Chile, y teniendo en cuenta que la
imputada cuenta con un atenuante de irreprochable conducta anterior,
Camila Figueroa, Madre de Emilia, decidió no realizar un segundo juicio
contra el conductor del accidente.
Tras éste fatídico accidente, los padres de Emilia hicieron un llamado a
la sociedad y a los parlamentarios para promover una ley que endurezca
las penas para aquellos conductores ebrios que protagonicen accidentes
de tránsito con víctimas fatales.
Esta ley que lleva el nombre de Emilia se propone para evitar que lo ocurrido se repita.
Por tanto, la “Ley Emilia” fija un rango de pena que sanciona la conducción bajo el estado de ebriedad, que va del
presidio menor en su grado máximo, esto es, de tres años y un día a cinco años; al
presidio mayor en su grado mínimo, es decir, desde los cinco años y un día a los diez años de cárcel.
El proyecto de la Ley Emilia fue ingresado el día 25 de junio a la Cámara de
Diputados con suma urgencia. Su objetivo es el endurecimiento de las penas a los
conductores ebrios, y conseguir que se condene con cárcel a quienes maten o
hieran gravemente a personas por conducir bajo los efectos del alcohol.
La Ley Emilia que aumentará las sanciones para quienes manejen en estado
de ebriedad causando lesiones graves, o muerte, volverá a la Comisión
de Constitución para ser analizada en particular, tras obtener el
contundente respaldo de la Sala del Senado donde el proyecto fue
aprobado con 19 votos a favor y ninguno en contra. De esta manera, la
votación en particular se realizará el próximo el 1 de septiembre.
El proyecto de ley establece a los jueces un rango específico de penas
que deben aplicar a la sanción. De este modo se garantiza que los
autores de éste tipo de delitos cumplan la pena tal y como se estipula
en la ley, y que no ocurra como hasta ahora, que en algunos casos, los
atenuantes terminan reduciendo las sanciones al mínimo.
Según han explicado los senadores Felipe Harboe (PPD), presidente de la instancia, Alberto Espina (RN) y Hernán Larraín (UDI):
“Con la aprobación en general del proyecto, se avanza en un cambio
inédito en materia jurídica, pues se le establece al juez un piso y un
techo para aplicar la sanción, lo que garantiza el cumplimiento efectivo
de la pena y no como ocurre actualmente, que en algunos casos las
atenuantes terminan reduciendo las sanciones al mínimo.”
Aumento de sanciones
La Ley Emilia busca aumentar el nivel máximo de pena en caso de conducir en estado de ebriedad
y causar lesiones graves o muerte, de modo que el autor del delito
arriesguen presidio desde los 3 años y un día hasta los 5 años; y desde
los 5 años y un día hasta los 10 años.
Según el Senador Espina, hay tres circunstancias que agravan la responsabilidad y que hacen que la pena se agrave y sea mayor. Primero,
la fuga del lugar; segundo, cuando la persona es reincidente,
pues ha sido previamente condena por el delito de conducción bajo
estado de ebriedad; y tercero, cuando se trate de una persona que por su
oficio, es un
profesional de la conducción.
En este proyecto se indica que la libertad condicional para los
condenados sólo se podrá obtener una vez cumplidos dos tercios de la
condena.
Ésta iniciativa busca evitar que lo ocurrido se repita, y que se ejerza
una justicia más fuerte sobre los autores de éstos delitos,
endureciendo la ley en Chile, dejando atrás ese oscuro pasado, y
abriendo las puertas a un nuevo futuro para Chile.