Lo que comenzó como una reestructuración para enfrentar las secuelas de la pandemia se ha transformado en un cierre sistémico. El Grupo Unifood, que llegó a ser un actor dominante con más de 250 locales en Chile, presentó ante el 20° Juzgado Civil de Santiago los antecedentes de insolvencia de Uniservice, la sociedad encargada de la logística, contabilidad y soporte administrativo de todo el holding.
Sin los servicios de esta filial y con pasivos que superan los $10.935 millones, la continuidad de locales emblemáticos en regiones como Magallanes se vuelve virtualmente imposible bajo la actual administración.
El efecto dominó: De la administración a la cocina
La caída de Uniservice es el resultado final de una serie de quiebres internos y externos que debilitaron la estructura del holding:
-
Incumplimiento de pagos: Las sociedades operativas (como Cuatro SpA, dueña de Pedro, Juan y Diego) no lograron generar los flujos pactados en sus reorganizaciones judiciales de 2023.
-
Quiebre con Nestlé: La pérdida del contrato para operar las heladerías Savory privó al grupo de una de sus fuentes de ingresos más estables.
-
Ventas fallidas: Aunque se intentó vender las cadenas Pollo Stop y Pedro, Juan y Diego, el deterioro financiero acelerado ahuyentó a posibles inversionistas o impidió concretar las transacciones a tiempo.
Situación en Punta Arenas: Incertidumbre en el Mall
En la capital de Magallanes, la marca Pedro, Juan y Diego es un componente tradicional de los patios de comida. La liquidación de Uniservice y la insolvencia de Cuatro SpA significan, en la práctica, que:
-
Suministros en riesgo: Al caer la filial de servicios, la cadena de abastecimiento y el pago a proveedores locales y nacionales se interrumpe.
-
Inestabilidad laboral: A nivel nacional, el grupo llegó a emplear a 2.200 trabajadores. En Punta Arenas, decenas de familias dependen directamente de la operatividad de estos locales de comida rápida.
-
Proceso Concursal: Según la Ley N°20.720, un liquidador deberá tomar el control de los activos remanentes para pagar a los acreedores, lo que suele derivar en el cierre definitivo de las sucursales menos rentables o de toda la cadena si no hay continuidad de giro.