Esos fueron algunos de los puntos que se sumaron en 2012 al examen teórico de conducción, con el objetivo de que los aspirantes demostraran sus conocimientos para obtener una licencia.
A cinco años de los cambios al test, el último balance del Ministerio de Transportes, entre 2013 y 2017, indica que casi tres de cada 10 personas resultan reprobadas en la evaluación. El registro señala que un 24% de los postulantes a un permiso Clase B (no profesional) no pasó el examen, cifra que ha ido en aumento. En 2013 hubo 44.768 reprobados y en lo que va de año hay 59.003 casos.
Una situación similar muestran quienes rinden el control para tener un permiso profesional (Clase A3), el que deben obtener los futuros taxistas y los choferes de transporte público (como los buses del Transantiago). En ese segmento, un 30% tiene mal desempeño, mientras que el 29% de los candidatos a motociclista no pasa la evaluación.
La mayoría de los postulantes a conductores obtiene un mejor desempeño en la prueba práctica. En el caso de la licencia Clase B, sólo un 6% de las personas falla al momento de ser evaluado conduciendo un automóvil. En el test profesional, la reprobación alcanza apenas un 0,004%. En tanto, un 1% de quienes dan la prueba para conducir una motocicleta no pasa el examen.