Casi
$ 993 mil millones es la inversión de este año para la gratuidad en la
educación superior, un monto que es vital para la operación de las 46
instituciones y 327 mil estudiantes que están en esta política.
De
esa cifra, el 60% fue transferido durante el primer semestre a los
planteles. Pero el 40% restante aún no llega, lo que mantiene en alerta a
los rectores, que temen recurrir a mecanismos bancarios para solventar
ese déficit.
“Están
todas las universidades con montos pendientes y es una cantidad
significativa de recursos, porque desde el primer semestre no hay
transferencias. Entendemos que hubo una dificultad en la tramitación del
decreto de gratuidad, que esperamos que se corrija, porque esta demora
nos significa una dificultad mayor”, dice Óscar Galindo, rector de la
Universidad Austral, a cuyo plantel se le adeudan cerca de $ 10 mil
millones.
Las
universidades le han hecho saber al Mineduc lo grave de la situación.
El martes, los planteles no estatales del Consejo de Rectores (Cruch) le
entregaron una carta a la ministra Marcela Cubillos en la que piden
solucionar el problema. Y hoy, los recintos estatales evaluaban también
enviar una carta a la autoridad para expresar sus molestias.
Según
lo que se les ha informado a los rectores, el retraso se debería a
cambios que intentó hacer el Mineduc con los aranceles regulados, lo que
demoró el envío del decreto a la Contraloría. Y luego de ese
instrumento, el ministerio tiene que emitir tres decretos y una
resolución más antes de transferir los recursos, por lo que las platas
no llegarían antes de noviembre.
“Es
una situación crítica que complica mucho a las universidades”, explica
Aldo Valle, vicepresidente del Cruch, quien añade que igualmente hay
retraso en la transferencia de recursos de las becas.
Cambios a aranceles
Desde
el Mineduc, el jefe de la División de Educación Superior, Juan Eduardo
Vargas, confirma que realizaron cambios al cálculo de aranceles regulados
que van “en directo beneficio de las instituciones de educación
superior. Pero eso implicó un proceso administrativo adicional, lo que
explica la demora en el proceso de transferencia de recursos”.
“Estamos
trabajando y hemos hecho gestiones para que los recursos por gratuidad
se paguen lo antes posible, y para lo que resta de transferir por becas
se pueda pagar por completo durante octubre”, explica.
En
la Universidad Alberto Hurtado, donde faltan $ 5.800 millones, el
director de Aprendizaje Institucional del plantel, Ricardo Carbone,
cuenta que el año pasado la segunda remesa llegó a tiempo y espera no
tener que recurrir “a financiamientos de corto plazo, que a veces es
inconveniente”.
Y
en la Universidad Católica de la Santísima Concepción, donde faltan $
3.620 millones, el rector Christian Schmitz, advierte que esta situación
“no habla bien de la planificación financiera del Estado”.