Momentos de alta tensión se vivieron en las cercanías del borde costero de Punta Arenas tras declararse un incendio estructural que afectó a una antigua propiedad de dos pisos. La emergencia, registrada en la intersección de Avenida Costanera e Ignacio Carrera Pinto, movilizó rápidamente a un amplio contingente de voluntarios para evitar una emergencia mayor en un sector de alta conectividad.
Debido a que la estructura estaba construida principalmente de material ligero, el fuego se propagó con rapidez, generando una columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad.
El mayor temor de los equipos de emergencia radicaba en la ocupación del inmueble. Según el reporte de vecinos, aunque la casa figuraba como abandonada, era utilizada frecuentemente por personas en situación de calle como refugio.
Hitos del operativo:
Contención estratégica: Las primeras maniobras se enfocaron en crear un "cortafuegos" hidráulico para proteger las viviendas colindantes, dada la estrecha cercanía entre las propiedades.
Entrada forzada: Voluntarios equipados con equipos de respiración autónoma realizaron una entrada forzada para efectuar un rastreo primario habitación por habitación.
Resultado: Tras una exhaustiva revisión, Bomberos descartó la presencia de personas lesionadas o atrapadas en el lugar.
Una vez controlada la fase más crítica del incendio, el Departamento de Estudios Técnicos de la institución tomó el control del sitio del suceso. Los peritos trabajan ahora en levantar evidencia para determinar el punto de origen y la causa del fuego, sin descartar una posible manipulación de elementos calóricos al interior de la propiedad abandonada.
El tránsito en el sector de Costanera sufrió interrupciones parciales durante el trabajo de las cuatro unidades, las que se retiraron una vez finalizada la remoción de escombros y la verificación de puntos calientes.