Cerca de las 16:00 horas de este lunes, el centro de Punta Arenas se convirtió en el escenario de una triste noticia. La escritora Rosamaría Solar Robertson fue encontrada fallecida en su domicilio ubicado en la intersección de las calles O’Higgins y Roca. Por instrucción del Ministerio Público, Carabineros acudió al lugar para realizar los peritajes de rigor, mientras un grupo de amigos y colegas se congregaba en las afueras del edificio, unidos por el impacto de su temprana partida.
Nacida en 1980 en la capital regional, Rosamaría fue una "niña prodigio" de las letras locales. Alumna del Colegio Británico, a los 11 años ya publicaba sus primeros relatos bajo el alero del recordado taller de Eugenio Mimica Barassi. Esa vocación temprana la llevó a recorrer el mundo para perfeccionar su pluma y sus conocimientos sobre la historia.
Su formación intelectual fue vasta y de excelencia, permitiéndole traer a Magallanes una mirada cosmopolita sobre el lenguaje y los museos:
Licenciada en Literatura y Humanidades (Pontificia Universidad Católica de Chile).
Estudios Medievales (Universidad Autónoma de Barcelona).
Máster en Publicaciones y Lenguaje (Universidad de Oxford, Inglaterra).
Maestría en Museología (Universidad de Glasgow, Escocia).
Como traductora y fundadora de la editorial Guanaco Libre, democratizó el acceso a textos históricos y fomentó la creación local, siempre desde una ética de respeto por el territorio.
La labor de Rosamaría fue clave para poner en valor la historia regional. Trabajó con la Dibam en proyectos emblemáticos como la historia del petróleo y la recuperación del Museo Municipal de Villa Cerro Castillo en 2018. Su obra escrita es hoy material de consulta obligado para entender la relación de Chile con el Continente Blanco y sus raíces indígenas.
Obras destacadas:
Huellas Antárticas en Punta Arenas y el Estrecho de Magallanes (2013).
La Odisea Antártica (2015).
Mis abuelos me contaron: Memorias del pueblo yagán (2019).
La vuelta al mundo de Magallanes y Elcano (2020).