Una nueva polémica ha girado en torno a la educación. Ahora no son temas administrativos, sino una nueva normativa: la prohibición del uso de aparatos tecnológicos al interior de las salas de clases que no solo implica a estudiantes, la norma incluye a educadores, según lo expresado hace unos días por el ministro de la cartera, Nicolás Cataldo.
La medida respaldada por apoderados, quienes manifestaron su apoyo para que los alumnos dediquen su atención a las enseñanzas pedagógicas.
Ana María Tapia, comparte la medida porque “en realidad con los teléfonos los niños en la escuela de repente se distraen”
Por su parte, Rosa Muñoz coincide en la distracción de los alumnos al interior de los recintos educativos y la dedicación en la atención que deben prestar a los educadores, aseverando que “tendría que ser siempre para el bien, tanto de la profesora o el profesor que está adelante, que necesita atención, que sus alumnos pongan atención”.
Críticas del Magisterio
Desde el Colegio regional de Profesores, su presidenta Alicia Aguilante, reflexionó en que regular el uso de los aparatos tecnológicos puede ser razonable, pero prohibirlo sin asegurar previamente infraestructura digital adecuada traslada al profesorado la responsabilidad de una brecha que es estructural y del sistema.
‘Nos parece preocupante que se plantee una prohibición general del uso de dispositivos tecnológicos también para docentes. En la práctica escolar actual muchos profesores utilizan sus propios celulares para compartir internet, acceder a plataformas educativas, proyectar contenidos, registrar asistencia o responder a necesidades pedagógicas urgentes. En regiones como Magallanes, donde la conectividad no siempre está garantizada por los establecimientos, esta herramienta se vuelve muchas veces indispensable para sostener clases con apoyo tecnológico’, señaló la dirigenta del magisterio a través de un comunicado.
Actualizar reglamento
El Seremi de educación, Valentín Aguilera declaró que el desarrollo de los niños requiere vínculos reales, movimiento y afecto; elementos que ninguna pantalla puede reemplazar. A su vez, instó a las comunidades educativas a actualizar sus reglamentos internos durante el primer semestre de este año.
“Invitamos a un espacio de diálogo y reflexión a docentes directivos, profesores, asistentes de la educación y estudiantes de las comunidades educativas quienes bajo su contexto y trabajo cotidiano deberán realizar las modificaciones al reglamento interno para lo cual contarán con plazo hasta el 30 de junio de 2026. En este caso el uso de dispositivos tecnológicos estará destinado exclusivamente para temas pedagógicos al interior de los establecimientos, lo que busca proteger nuestras aulas de la tecnointerferencia para priorizar el aprendizaje compartido, el juego y la convivencia entre nuestros estudiantes’, declaró.
A su vez, la autoridad convocó a las familias a sumarse a revisar la guía de infancias y pantallas prologada por el presidente Gabriel Boric. Ahora quedará apreciar a contar de los primeros días de marzo, cómo se aplicará al interior de los establecimientos educativos y las sala de clases esta norma que divide al mundo estudiantil.