Un nuevo golpe al comercio local en Punta Arenas terminó con Roberto Carlos Ulloa Álvarez tras las rejas. El sujeto fue capturado por Carabineros luego de ser sorprendido intentando sustraer un lote de prendas de vestir —específicamente poleras con diseños regionales— desde un establecimiento céntrico. El botín, avaluado en cerca de $600.000, fue recuperado íntegramente, pero la libertad del imputado llegó a su fin debido a su "nutrido prontuario" delictivo, que lo posiciona como un peligro para la seguridad de la sociedad.
Pese a que la defensa intentó calificar el hecho como un "hurto frustrado" al no haber abandonado el recinto con las especies, el Tribunal de Garantía priorizó la reiteración de delitos contra la propiedad que arrastra Ulloa Álvarez. La fiscalía fue enfática en que el riesgo de fuga y la reincidencia hacían de la prisión preventiva la única medida cautelar proporcional para asegurar el éxito de la investigación y proteger a los comerciantes de la zona.
La audiencia de control de detención estuvo marcada por la disparidad de criterios entre el Ministerio Público y la defensa técnica respecto a la ejecución del delito:
Postura de la Fiscalía: La fiscal Katherina Aranis argumentó que el imputado ya había ejercido dominio sobre las especies y que su historial penal (delitos previos contra la propiedad) justifica la medida más gravosa.
Tesis de la Defensa: El abogado Pablo Santander sostuvo que, al no haber salido del local, el delito no se consumó. "Mantuvo una conducta adecuada y no escaló a violencia", señaló el defensor, solicitando una medida menos restrictiva.
Resolución Judicial: El magistrado atendió a la gravedad de los antecedentes previos de Ulloa y determinó que su libertad representa un riesgo inminente, decretando su ingreso inmediato al complejo penitenciario.
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los locales comerciales que ofrecen productos de identidad regional, los cuales poseen un alto valor de reventa. Carabineros reforzó el llamado a los locatarios a mantener activos sus protocolos de vigilancia y dio crédito a la rápida alerta del personal del recinto, lo que permitió capturar al sujeto con la evidencia en sus manos antes de que lograra concretar la huida.