Los residentes de la Residencia Vida Austral (ex Casa del Samaritano) vivieron un verano lleno de actividades al aire libre, compañía y momentos significativos. Paseos a la Zona Franca, al mall, a la costanera y al mirador les permitieron disfrutar del aire fresco, el paisaje y la alegría de compartir fuera de la rutina habitual.
La directora ejecutiva de la Fundación Chay Austral, Gabriela Sandoval, valoró el impacto positivo de estas experiencias.
“Nuestros adultos mayores se han sentido como niños otra vez. Cada salida les recarga las pilas, y al regresar, duermen a gusto porque han sentido el viento, el sol y la alegría de convivir”, comentó.
Las actividades no solo buscan recreación, sino también fortalecer la autoestima, la autonomía y el vínculo con la comunidad, aspectos fundamentales para una vejez activa y digna.
Próxima experiencia: contacto con la naturaleza
La siguiente actividad programada será un paseo a una granja interactiva, donde los residentes podrán compartir con caballos, pollitos y patos, reforzando el contacto con la naturaleza y generando nuevas experiencias significativas.
Desde la Fundación agradecieron el compromiso del equipo de trabajo y de quienes han colaborado con recursos y apoyo logístico, reafirmando su misión de brindar a los adultos mayores no solo cuidados, sino también instancias que les recuerden que siguen siendo protagonistas de su propia historia.