En un operativo de precisión, detectives de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la PDI de Punta Arenas lograron la captura de un sujeto de 20 años que se encontraba prófugo de la justicia. El individuo mantenía una orden de detención vigente tras quebrantar la condena impuesta por un violento robo con violencia cometido en 2023, cuando aún era menor de edad. Tras su captura, el tribunal ordenó su ingreso inmediato al complejo penitenciario para que cumpla de manera efectiva la pena que intentó evadir.
El caso que originó su sentencia se remonta a una cruda investigación de la Brigada de Homicidios. El "modus operandi" consistió en un engaño planificado a través de redes sociales, donde una mujer contactó a la víctima para una supuesta cita. Sin embargo, al llegar al lugar acordado, el ahora detenido irrumpió en la escena junto a su cómplice. Ambos apuñalaron al hombre y le sustrajeron sus pertenencias, dejándolo con heridas de tal gravedad que debió ser internado de urgencia en el Hospital Clínico de Magallanes.
El jefe subrogante de la BIRO, comisario Esteban Ramírez, detalló que el sujeto ya era conocido por el sistema judicial debido a la brutalidad de sus actos:
Antecedentes: Fue detenido originalmente en 2023 por el ataque con arma blanca tras el engaño digital.
Beneficio Incumplido: Debido a su minoría de edad al momento del crimen, inicialmente quedó bajo internación provisoria.
Estatus de Prófugo: Tras recibir una condena definitiva, el sujeto decidió quebrantar la medida, lo que motivó una búsqueda intensiva por parte de las unidades especializadas de la PDI.
La detención se concretó en un sector residencial de Punta Arenas, donde los detectives de la BIRO realizaron vigilancias discretas hasta dar con el paradero del joven.
El arresto cierra un capítulo de impunidad para la víctima de este violento asalto, quien sufrió secuelas físicas y psicológicas tras ser engañado y atacado. Con el ingreso del sujeto al recinto penal, se da cumplimiento a la resolución del Juzgado de Garantía de Punta Arenas, reafirmando que el paso del tiempo o el cambio de mayoría de edad no exime de las responsabilidades penales contraídas.