La temporada de cruceros 2025-2026 cerró con números que ratifican la vocación portuaria de la Región de Magallanes. Según datos entregados por la seremi de Economía, la zona concentró el 53% de la actividad nacional, un hito que Francisco Birke atribuye directamente a las mejoras estratégicas en la infraestructura portuaria. La reciente ampliación del Muelle Prat en Punta Arenas fue clave para permitir el atraque directo de naves de mayor calado, eliminando la necesidad de trasbordos en botes menores y elevando el estándar de servicio para los visitantes.
El auge de Puerto Williams
Aunque la capital regional mantuvo una operatividad sólida, fue la Provincia de la Antártica Chilena la que mostró el salto más significativo. Puerto Williams registró un impresionante crecimiento del 40% en recaladas respecto a la temporada anterior, fortaleciendo su estatus como el punto de inicio predilecto para las expediciones hacia el territorio antártico. Este crecimiento no solo dinamiza la economía local de la isla Navarino, sino que también descentraliza la oferta turística regional.
Desafíos para la competitividad
A pesar del optimismo, Birke advirtió que para mantener este liderazgo es necesario enfrentar problemas estructurales que aún afectan la competitividad regional. "La prioridad está en seguir mejorando la infraestructura portuaria, optimizar los costos operacionales y acelerar la entrega de los muelles actualmente en construcción", señaló el secretario regional ministerial. El alto costo de operación en los puertos chilenos sigue siendo una preocupación frente a otros puertos de la región sudamericana.
Hacia una plataforma logística integral
La visión del Gobierno es clara: Magallanes no debe ser solo un puerto de paso para turistas, sino la base operativa para la ciencia y el turismo de expedición a nivel global. El desafío actual es dotar a la región de todas las capacidades técnicas y de servicios para consolidar a Chile como un actor estratégico frente a la comunidad internacional. Esto incluye no solo a los trasatlánticos, sino también a las embarcaciones científicas que requieren servicios logísticos de alta complejidad, afianzando a la zona como la verdadera y más eficiente plataforma hacia el Polo Sur.