Punta Arenas vive una transformación en su movilidad cotidiana. Según las últimas estadísticas de operación de TransAlerce, la demanda de pasajeros ha experimentado un salto cuantitativo en los últimos cuatro meses. Si en febrero —mes marcado por las vacaciones— se movilizaron 312.680 usuarios, la cifra escaló drásticamente en marzo a 474.798, alcanzando en abril el pico histórico de 498.473 traslados.
Las claves del repunte
A diferencia de lo que ocurre en la zona central de Chile, donde el Ministerio de Transportes ha reconocido dificultades para incentivar el uso del bus sobre el vehículo particular, en Punta Arenas el crecimiento se explica por una mejora interna en la calidad del servicio. Los usuarios hoy perciben:
Frecuencias más regulares: Menores tiempos de espera en los paraderos, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
Confiabilidad: Una mayor cantidad de buses en calle que asegura que el servicio se cumpla según lo programado.
Seguridad: Un sistema estable que permite a los trabajadores y estudiantes planificar sus traslados con precisión.
Hacia un sistema inteligente
El éxito en las cifras de abril ha impulsado a la empresa a acelerar su proceso de modernización. Desde TransAlerce confirmaron que ya se encuentran trabajando en la integración de nuevas tecnologías para la gestión de flota. El objetivo es implementar sistemas de información en tiempo real, permitiendo que los pasajeros conozcan la ubicación exacta del bus desde sus dispositivos móviles, elevando así la experiencia del usuario a estándares de "Smart City".
La meta de la operadora y de las autoridades regionales es consolidar a Punta Arenas como un referente nacional de movilidad. Los datos demuestran que, cuando el servicio es predecible y eficiente, el habitante del extremo sur está dispuesto a dejar el automóvil en casa, contribuyendo a una ciudad menos congestionada y más sustentable.