Un cambio radical en las reglas del juego para el mercado de las telecomunicaciones y una contundente ofensiva en defensa de la privacidad del consumidor se concretará a nivel nacional. Como parte de su estratégico plan de modernización de 90 días, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) anunció la publicación de una nueva resolución exenta que introduce modificaciones estructurales y obligatorias sobre el uso de los prefijos telefónicos en Chile, poniendo un freno definitivo al acoso de las llamadas comerciales e indeseadas en este viernes 12 de junio de 2026.
La normativa del órgano regulador busca devolver la transparencia y la seguridad al acto cotidiano de contestar el teléfono, permitiendo a los ciudadanos identificar de forma automatizada e inmediata el origen y la real naturaleza del llamado antes de descolgar. Dentro de las innovaciones de la agenda técnica, la Subtel dictaminó la creación e implementación del nuevo prefijo 702, el cual quedará reservado de manera exclusiva para todas las llamadas emitidas por servicios públicos del Estado, ministerios, municipios y reparticiones fiscales. Las empresas e instituciones contarán con un plazo de acoplamiento tecnológico de 270 días corridos para portar sus sistemas a esta nueva señal digital.
El corazón de la reforma apunta a erradicar las malas prácticas corporativas que desnaturalizaron el uso de las líneas de asistencia. La norma establece una estricta delimitación para el emblemático prefijo 600: desde ahora, queda catalogado únicamente para llamadas masivas con fines estrictamente informativos, de soporte técnico o alertas de seguridad directamente vinculadas a servicios o productos que el ciudadano ya posee previamente contratados.
Con esto, la Subtel prohíbe de forma tajante que las empresas utilicen el número 600 para ejecutar la venta de productos nuevos, campañas de portabilidad o prospección comercial. Para erradicar este flanco de molestia, el Estado creó el prefijo obligatorio 809, código numérico que de forma imperativa deberán exhibir en las pantallas de los usuarios todas aquellas empresas que realicen llamadas con fines netamente publicitarios, de marketing, de cobranza o promocionales.
La bajada regional de este importante avance normativo fue coordinada por el Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Magallanes, Allan Stowhas, quien valoró el impacto que tendrá en las familias de la zona austral, protegiéndolas de estafas telefónicas y del hostigamiento comercial masivo:
“Perfeccionamos este marco normativo a nivel central porque la privacidad, la seguridad y la total transparencia de los sistemas de conectividad son una prioridad fundamental para las personas y la Subtel tiene el deber de garantizarlas. Con esta mejora técnica buscamos aclarar confusiones históricas y terminar de raíz con el mal uso y los abusos del prefijo 600. Queremos que vuelva a entenderse como un contacto reconocible, seguro y confiable y, por ende, como una llamada legítima que el ciudadano debería contestar con tranquilidad, sabiendo que recibirá informaciones importantes y esperadas por cada persona, y no una oferta comercial usurera”, precisó el secretario regional.