El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas puso fin a la fase de debate en el juicio por la tragedia del Hércules C-130 de la Fuerza Aérea, siniestrado en diciembre de 2019 con 38 personas a bordo. Tras una semana de intensas réplicas y meses de rendición de pruebas, la causa entra en su recta final a la espera de las últimas declaraciones de las víctimas y las palabras finales de los imputados.
Durante las jornadas de clausura, el Ministerio Público y los querellantes ratificaron su postura basada en pericias científicas, apuntando a una falla catastrófica por falta de mantenimiento. El fiscal regional de Magallanes, Cristian Crisosto, manifestó la total convicción del órgano persecutor: "La fiscalía espera, por todo el trabajo realizado, que sea un veredicto condenatorio".
Por el contrario, la defensa de los oficiales imputados solicitó la absolución absoluta, argumentando que la recuperación de apenas el 1% de los restos de la aeronave genera una duda razonable insalvable. El abogado defensor Nicolás Oxman enfatizó que "la acusación no ha logrado establecer probatoriamente ni la infracción a los deberes de cuidado imputados", asegurando que sus representados cumplieron con todas las normativas de seguridad.
En paralelo, los familiares de las víctimas hicieron un llamado público por respuestas definitivas tras más de seis años de espera. "Quiero justicia porque mi hijo no iba a la guerra, mi hijo salió a trabajar con la esperanza de volver", expresó Gemita Loyola León, madre del cabo segundo Gabriel García.
Se estima que, una vez concluidas las intervenciones finales en el estrado, los magistrados deliberen y entreguen el veredicto definitivo en un plazo de 24 horas.