En el marco de un nuevo aniversario de la heroica batalla de La Concepción, un total de 472 hombres y mujeres sellaron su compromiso con el país al participar en el tradicional e histórico Juramento a la Bandera en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. La solemne ceremonia de las Fuerzas Armadas se replicó en distintas unidades de la zona austral, consolidando uno de los hitos más significativos en la carrera de los componentes de la institución castrense.
El contingente de este año estuvo compuesto de manera íntegra por suboficiales, soldados de tropa profesional y soldados conscriptos. Frente a sus respectivos comandantes, las máximas autoridades civiles de la región y sus emocionados familiares —muchos de los cuales viajaron desde el norte del país—, los uniformados se comprometieron a servir fielmente a la nación y rendir la vida si fuese necesario.
La capital regional concentró gran parte de la emotividad del día. En la plaza de armas de Punta Arenas, cerca de 300 soldados conscriptos que se encuentran realizando su Servicio Militar Obligatorio en las distintas unidades tácticas de la plaza rindieron el solemne juramento ante el estandarte patrio, acompañados por las descargas de reglamento.
El acto realzó el espíritu cívico y militar de la juventud magallánica, reflejando el legado histórico de los 77 héroes del Regimiento 4° de Línea "Chacabuco" que en julio de 1882, durante la Guerra del Pacífico, rindieron sus vidas en el pueblo peruano de La Concepción, manteniendo al tope la bandera chilena frente a fuerzas numéricamente superiores.
Con este hito doctrinario, las Fuerzas Armadas reafirman su arraigo, soberanía efectiva e integración con la comunidad civil del extremo sur. A partir de esta fecha, el grupo de 472 nuevos juramentados pasa a formar parte oficial de la historia y el deber militar en los escenarios más complejos y aislados de la Patagonia chilena.