En un crucial despliegue conjunto orientado a garantizar la seguridad, el orden y la sustentabilidad en las rutas marítimas de la provincia de Última Esperanza, un operativo interagencial de fiscalización sorprendió a los tripulantes que iniciaban las faenas de la temporada de extracción de la centolla. Lo que comenzó como un control rutinario de cuotas y pesaje terminó con la captura de un peligroso prófugo de la justicia en pleno Canal Señoret, en las cercanías de Puerto Natales.
El operativo, planificado rigurosamente al alero de la Mesa de Seguridad Pública regional, movilizó un imponente contingente de la Armada de Chile, incluyendo la Lancha de Servicio General (LSG) “Puerto Natales”, la unidad de reacción rápida LSR 4422 y un binomio canino de la Capitanía de Puerto. A las dotaciones navales se sumaron detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional de la PDI y fiscalizadores del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).
Durante los estrictos controles de identidad y revisión de documentación ejecutados en las cubiertas de las naves por los oficiales de la PDI, se detectó la presencia de un tripulante de 41 años que registraba una orden de detención pendiente de alta complejidad. El individuo, presuntamente vinculado a agrupaciones delictuales de la macrozona sur, era intensamente buscado por los graves delitos de homicidio e incendio intencional.
El sujeto, que intentaba pasar desapercibido entre los trabajadores pesqueros aprovechando el masivo zarpe de la flota hacia los canales exteriores, fue inmediatamente esposado, retenido por la Policía Marítima y puesto a disposición del Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Natales para definir su posterior traslado y formalización.
Respecto de las cifras operacionales que dejó esta intensa jornada de inspecciones sorpresivas en las gélidas aguas de Magallanes, las autoridades marítimas y policiales confirmaron un balance exhaustivo:
Embarcaciones fiscalizadas: Se logró abordar e inspeccionar un total de nueve embarcaciones pesqueras en plena navegación.
Controles de identidad: El personal de la Policía de Investigaciones realizó un total de 35 controles de identidad individuales a los tripulantes de las diversas naves.
Infracciones marítimas: La Autoridad Marítima cursó dos citaciones a la fiscalía naval por faltas graves a las normativas de seguridad a bordo, lo que obligó a que una de las lanchas controladas fuera obligada a suspender su faena, siendo devuelta y escoltada directamente de regreso a puerto.
Decomiso pesquero: Por su parte, el personal de Sernapesca detectó una grave infracción a la Ley General de Pesca y Acuicultura, procediendo a la incautación de artes de pesca ilegales (trampas no autorizadas) que estaban siendo utilizadas para la extracción del recurso centolla.
El trabajo coordinado demostró una vez más ser una herramienta eficaz para robustecer la seguridad, fiscalizar el cumplimiento de las leyes y ejercer soberanía en las complejas aguas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Desde las instituciones involucradas confirmaron que este tipo de fiscalizaciones sorpresa se mantendrán de forma rigurosa durante todo el desarrollo de la temporada invernal para evitar la depredación del recurso y la presencia de personas al margen de la ley en las tripulaciones.