Tras el ciclo liderado por José Ignacio Blanco, la conducción del Club de Leones de Punta Arenas volvió a cambiar de manos.
Verónica Zapata asumió formalmente su cuarto mandato al frente de la institución. No se trata de un periodo cualquiera ya que en abril del próximo año la organización alcanzará 77 años en la Región de Magallanes.
Para Zapata, el retorno combina la mística del trabajo comunitario con la exigencia técnica del presente.
“Uno parte trabajando en el Club por la pasión y las ganas de servir a los demás, pero a ello se debe sumar un equipo de personas y la parte estructural que brinda Lion Club International”, reflexiona la dirigenta, aludiendo a las herramientas y redes globales necesarias para traducir el entusiasmo en recursos concretos para la zona.
El desafío más ambicioso apunta al corazón de la sede de calle Ignacio Carrera Pinto: renovar el equipamiento oftalmológico para terminar levantando, en cuatro años, una clínica especializada para adultos y niños.
En paralelo, la urgencia del día a día empuja otra prioridad: la creación de un banco de alimentos. “El alimento es una necesidad para resolver de manera inmediata, donde no se puede esperar semanas para responder”, advierte Zapata.