Un grave caso de corrupción y soborno sacude al fútbol de Corea del Sur. Una investigación oficial llevada a cabo por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo del país asiático —revelada en un reportaje de la cadena de televisión JTBC— determinó que la Asociación de Fútbol de Corea del Sur (KFA) financió servicios sexuales a árbitros internacionales para influir en duelos disputados entre 2011 y 2012.
Durante dicho periodo, la selección surcoreana conocida como los "Tigres del Oriente" disputó encuentros clasificatorios para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el Mundial de Brasil 2014, manteniéndose invicta en los compromisos bajo sospecha.
De acuerdo con los antecedentes expuestos, el organismo deportivo utilizó dos tarjetas de crédito corporativas para pagar servicios al interior de salones de masajes y locales de entretenimiento para adultos ubicados en las ciudades de Seúl, Changwon y Ulsan.
Para evitar fiscalizaciones e inconsistencias contables, la Oficina de Árbitros de la KFA falsificó rendiciones y documentos oficiales, haciendo pasar los pagos a locales nocturnos como gastos ordinarios de alimentación y cenas posteriores a los partidos.
El informe gubernamental precisa que al menos diez árbitros internacionales provenientes de Japón, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Bahréin y Uzbekistán aceptaron los sobornos ofrecidos por la dirigencia surcoreana.
A pesar de la gravedad de los hechos y la repercusión global de la noticia, la KFA no recibiría sanciones deportivas o institucionales por parte de los organismos internacionales:
Prescripción FIFA: El Código de Ética de la FIFA contempla plazos de prescripción para la persecución de este tipo de infracciones. Al haber transcurrido más de una década desde la ocurrencia de los hechos, se descarta la aplicación de castigos retroactivos a la federación.
Descargos de la KFA: Ante la difusión del caso, el ente rector del fútbol surcoreano emitió un pronunciamiento ante la cadena JTBC señalando que "puede que haya habido algunos incidentes desafortunados hace 15 años, pero desde entonces hemos implementado estrictas normas internas. Estamos haciendo todo lo posible para evitar que esto vuelva a suceder".